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Producción (54)

La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (Cuarta parte)

Producción:

Hernández y colaboradores en San Luis Potosí 2011; introdujeron variedades de Mijo Perla Pennisetum americanum por su eficiencia al uso de agua para compararlas contra sorgo silo miel en riego (NPK 120-60-00) a densidades de 700,000 plantas por hectárea y en temporal (60-40-00) con la mitad de plantas. En riego el rendimiento en materia seca fue de 20 Ton/ha y en temporal de 10 Ton/ha. A menor altura sobre el nivel del mar se obtuvieron menores rendimientos forrajeros.

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Durante la preparación del terreno se aplica la Urea o una fuente de fosfato (10-52-00) para que el nitrógeno sea aprovechado por los microbios del suelo hidrolizándose con la enzima ureasa que da a la formación de amoniaco o abono amoniacal. La presencia de humus favorece la hidrólisis. Un exceso de nitrógeno es tóxico en contacto con la germinación de la semilla. Se recomienda no aplicar más de 30 unidades de N/ha en la siembra. El nitrógeno excretado por las heces y orina del ganado producen incrementos de N mineral del suelo. Este aumento de N en la solución del suelo se puede perder a través de la lixiviación de nitritos, desnitrificación N2, volatilización del amoniaco (NH3).

Para la siembra se recomienda superfosfato triple de liberación más lenta. El ácido fosfórico (P2O5) 44% es aprovechado por las plantas en su forma PO4H2- monovalente del suelo y bivalente PO4H=. En cultivos perenes aplicar anualmente superfosfato soluble, aunque exista una casi nula movilidad del P en el suelo. Un mínimo de fertilizantes sería N 140, P2O5 60, K2O 24, MgO 32, SO4 60, pero primero consulte a su laboratorio de suelos.

Los cultivos deficientes en fósforo presentan una coloración verde azulosa oscura con tintes púrpuras, es común verlas en maíz, las hojas se ondulan con amarillamiento y secado en las puntas. Otras gramíneas pueden presentar los mismos síntomas. En Pennisetum se dificulta por tener la característica natural de coloración morada en ciertos momentos del desarrollo. Como experiencia personal, sembrar entre surcos semillas de maíz regional para utilizarlos como indicadores y reveladores de deficiencias nutricionales e hídricas para definir el riego.

El promedio de producción de forraje verde a los 75 días al corte es de 34.52 toneladas por hectárea con 5.77 Ton de materia seca/ha, sin mostrar diferencias significativas entre los tratamientos de nitrógeno. Cierto que hay investigaciones que reportan este rendimiento tan solo a los 45 días al corte. Resalta que la aplicación de 90 kg de N/ha supera los rendimientos a las fertilizaciones de 120 kg de nitrógeno. A los 105 al corte, el promedio de forraje verde por hectárea alcanza 51.30 con 8.93 de materia seca y a los 135 días al corte, 100.68 Ton de FV con 18.31 de materia seca en toneladas por hectárea en forma correspondiente.

Se observa que la proteína no decae drásticamente después de los 90 días de edad, como sucede en otras investigaciones, especulándose sea un efecto de la fertilización con potasio.

Un ensayo experimental realizado en Chetumal, el grupo de Zavaleta et. al; de acuerdo a los resultados del laboratorio de suelos aplicaron 5 niveles de nitrógeno (70, 100, 120, 150 y 165 unidades de N), 3 de fósforo (180, 300 y 420 de P2O5) con 4 frecuencias de corte (45, 60, 75 y 90 días). La proteína 5.46% P.C. más baja se obtuvo a los 75 días con dosis de 100N-180P. La proteína más alta 9.87% P.C. se logró al cortar a los 45 días con fertilizantes NP de 119-305. El rendimiento más lato se obtuvo a los 75 días con 36.5 Ton materia verde/ha y la cosecha menor fue sin fertilizantes cortada a los 45 días.

El Dr. Benjamín Ortíz de la Rosa comenta que en forma comercial no se debe esperar más de 8% de P.C. y rendimientos menores a las 70 Ton/ha. Hay que tener cuidado con las publicaciones y reportes de laboratorio bromatológico.

l) FERTILIZACIÓN ORGÁNICA.

La tesis de Abarca; utilizando 6, 7 y 8 toneladas de lombricomposta aplicados al suelo resultaron parámetros superiores utilizando 7 Ton/ha de fertilizante orgánico. El cultivo de maralfalfa alcanzó a los 56 días una madurez fisiológica de prefloración, una altura de 105 cm, 64% de cobertura basal, 100% de cobertura aérea, 140 tallos por planta, 14 hojas por tallo y un rendimiento de 20.60 Ton/ha de materia seca en el primer corte y rendimientos parecidos en el segundo corte.

Una prueba similar realizada por Beltrán; en un clima muy favorable para el forraje con 2500 mm de precipitación, temperatura de 22°C a los 1200 msnm, los resultados de su tesis favorecen a la aplicación de 6 Ton/ha de humus de lombriz después del corte o a los 7 días después del corte; sobre bocashi (materia orgánica aeróbica) y vermicomposta (humus+materia orgánica). La maralfafa cortada a los 60 días tuvo un rendimiento de 123 Ton por corte dando por resultado de 814 Ton/ha/año equivalentes a 118 Ton de materia seca por año. La cobertura basal de 64%, cobertura aérea de 100%, altura de la planta de 3.10 metros, número de tallos por planta 121 y una proteína cruda de 10.5%. Los demás fertilizantes orgánicos también dieron muy buena respuesta.

Vásquez; en su tesis de titulación favorece el uso de bocashi y compost sobre biol y té de estiércol. Del INTA señalan Espíndola y Franco; que los copros de cabra como abono deben aplicarse como fertilizante con 5 meses de anticipación a la siembra del forraje. Su concentración es de 10 Ton de estiércol para abonar 30 unidades de nitrógeno por hectárea. La gallinaza con 3% de nitrógeno sirve como arrancador del cultivo ya que 4 Ton aportan 120 U de N/ha. La urea es soluble en agua al 52% gr/gr. Si se requiere fertilizar una dosis de 84 U de N X 2.17 = se aplican 182.6 kg de urea/ha. Si los surcos están diseñados a 0.80 metros X 1.25 metros lineales = 1 m2.

Alzamora; en su prueba experimental de tesis aplicó 4, 6 y 8 toneladas de humus por hectárea, debido a que favorece el enraizamiento, sostiene un sistema radicular joven y vigoroso durante todo el ciclo anual del cultivo. El humus mejora el comportamiento radicular frente a las condiciones salinas y ayuda a la eliminación de toxinas, reportando los siguientes resultados:

Reportan autores de pruebas experimentales mayores o menores alturas a los 45 y 75 días al corte entre 80 a 200 cm. A los 90 días al corte 145 centímetros de altura. La materia seca MS con aplicación de micorrizas alcanza 55 a 66 Ton/ha.

Otros trabajos de Correa H.J., al tercer corte con suelos ácidos alcanzan alturas de 250 cm y rendimientos de 285 toneladas de forraje verde por hectárea y potenciales que pueden alcanzar 400 toneladas por hectárea.

El coeficiente de digestibilidad de la proteína cruda para la maralfafa es de 73.18% a los 70 días al corte. Hay reportes de investigación con 17.20 % de proteína cruda a los 45 días al corte utilizando potasio como fertilizante. Si se aplica fósforo baja la proteína. La humedad de la planta oscila entre 60 a 90%.

Sosa, Zavaleta, Torres y Pérez; en Chetumal Quintana Roo establecieron el clon OM-22 a 10 msnm, la parcela experimental cuenta con un suelo luvisol crómico con alto contenido de materia orgánica y precipitación de 1300 mm anuales, con temperaturas de 27.6°C. Utilizaron un biofertilizante (Azospirillum + Micorriza), cero fertilizante y aplicaron al tercer grupo 150 Kg de N/ha, con frecuencia de cortes a los 60, 90 y 120 días. Con bajas altitudes sobre el nivel del mar las plantas alcanzaron solamente 116 centímetros, 132 cm y 148 cm conforme avanzaban los días al corte. Las hojas quedaron muy cortas 59, 62 y 67 centímetros. Los macollos formaron tan solo 7 hijuelos. El uso de biofertilizante con corte a los 120 días el rendimiento fue de 55 Ton de MS/ha y la parcela sin fertilizantes logró 40 Ton de MS/ha.

Correa; en su primera parte reporta los siguientes rendimientos.

La tesis de Brenes; indica que 433 kilos de urea por hectárea aplicados al suelo permitieron un rendimiento de 85.6 Ton/ha de los cuales 30 toneladas eran de hojas y 56 Ton de tallos para una relación H:T de 0.53. Otros fertilizantes (10-30-10) químicos, u orgánicos lombricomposta, cochinaza no lograron acercarse a estos rendimientos.

El trabajo de investigación de Correa; fertilizó la parcela experimental con 250 kg/ha de excremento de bovino al 70% de humedad, 100 kg/ha de fertilizante químico 15-15-15 de NPK, 50 kg/ha de urea granulada y continuó después de cada dos cortes fertilizando con 100 kg/ha de gallinaza.

En la tesis de Guamanquispe; encontró mejores resultados utilizando 10 Ton/ha de estiércol de bovino, no así que utilizando 20 Ton/ha de una fuente de ovinos. Incluso el estiércol de ovinos redujo la germinación de los tallos y cepas sembrados, tal vez tenga una propiedad higroscópica y se requiera más agua para la germinación de las plantas.

Las pruebas experimentales con fertilizantes orgánicos confirman que estos aportan bajas concentraciones de nutrientes, sin embargo la microbiota presente en su descomposición ayuda a la inoculación de gramíneas con bacterias benéficas como Azosporillum. La Stenotrophomona y Pseudomona son bacterias promotoras del crecimiento vegetal asociadas a la fijación biológica de nitrógeno.

Otros experimentos han demostrado la simbiosis de Rhodococcus con gramíneas como Bouteloua gracilis, Chloris gayana y Panicum máximum. Es posible que se pueda aplicar a Pennisetum purpureum, faltan las pruebas. Carrillo, Esqueda, Báez et. al; utilizaron la bacteria Rhodococcus fascians nativa de un suelo del estado de Chihuahua asperjado a la semilla o grano de avena, ballico y trigo en concentración líquida de 1 X 104 UFC/ml y posteriormente después del corte cosechado sobre la corona de las plantas. El uso combinado de inoculante junto con fertilizantes químicos 30 kg de N/ha incrementó la pastura. Los microorganismos causan un efecto fitoregulador del crecimiento (auxinas, giberelinas, citosinas) para hacer más eficiente la absorción de nutrientes por las raíces, aumentando la producción de forraje, proteína cruda, e incrementando el número de rebrotes y raíces después del corte.

Para poder certificarse como productor de forraje orgánico se deben cumplir con los estándares dentro de la norma publicadas en el Diario Oficial de la Federación. Long, Orloff y colaboradores; señalan que en California EUA para producir pacas de alfalfa orgánica se deben utilizar solamente los productos enlistados y aprobados por la certificadora, tener cuidado de contaminantes ambientales externos (aire, subsuelo) a la unidad de producción, guardar y usar la maquinaria limpia, los campos deben ser manejados con estándares orgánicos durante tres años anteriores a la certificación orgánica, cumplir con las actualizaciones, muestreos y auditorias anuales para garantizar el manejo del cultivo y postcosecha.

m) PAQUETE TECNOLÓGICO PARA ELECO TIPO MARALFALFA. CENEB-CIRNO-INIFAP. Morales Arturo.

Sugerencia para la reparación del suelo.- Realizar un barbecho profundo o un cinceleo o ruteo, ya que es un cultivo perenne, además 1 o 2 rastreos para dejar una buena cama de siembra, sin terrones grandes.

n) Representación esquemática del seguimiento fenológico del cultivo para obtener semilla, siembra, desarrollo, corte y rebrote.

Continuará…ΩC

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La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (Tercera parte)

Producción:

 

En Quintana Roo, Zavaleta y compañeros (70) utilizaron semilla del clon OM-22 con 6 meses de edad para siembra en surcos de 80 cm, regando cada 3er día por un período de 11 semanas con una lámina de 8 centímetros sin fertilizantes. El rendimiento más rentable de 62.4 toneladas de materia seca por hectárea por año en 4 cortes favoreció a la siembra de doble caña, superando a una caña 48 y caña cortada en secciones 41 Ton de MS/ha/año. Hay discrepancias internacionales en las recomendaciones de riego porque las experiencias de investigación se localizan en zonas de más de 1000 milímetros de precipitación. Tomar en cuenta el objetivo o propósito para utilizar el forraje.

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Para la producción de semilla viable la demanda de agua es menor que para una rotación intensiva en pastoreo cada 45 días.

Por ser un forraje tropical se adapta a climas cálidos, pero la mayor disponibilidad del agua de riego por gravedad en los módulos de riego se logra durante el ciclo otoño – invierno, en desventaja climática para su establecimiento. Por ello se registran siembras en diciembre sin ser las más adecuadas.

g)
CONTROL
DE
MALEZAS.

Consultar con su centro de investigaciones para aplicaciones pre emergente y control de hoja ancha con aplicaciones de 2,4D Amina a 2 Lts/200 litros de agua por hectárea en forma localizada. Dependiendo de la estación del año para la siembra (Primavera-Verano u Otoño-Invierno) acorde a la disponibilidad y permisos de siembra para el riego. Considerar que es un cultivo perenne y se puede regir bajo las mismas consideraciones hídricas que un cultivo de alfalfa.

En Pueblo Yaqui, municipio de Cajeme, Sonora se utilizó Situi XP como herbicida para controlar maleza de hoja ancha invernal como lengua de vaca, chual, correhuela, girasol y otros, sin dañar a la maralfalfa, pero tampoco controló al zacate salado ni al johnson.

No se descarta el uso de otros herbicidas para hoja ancha como Starne (Fluroxipir meptil), Traxos CE con Adigor y otros con función de preemergentes.

h)
PLAGAS
Y
ENFERMEDADES.

Considerar previamente un Manejo Integral de Plagas (MIP) para no dañar la fauna de insectos benéficos. En el Valle del Yaqui, Sonora desde el Centro Reproductor de Organismos Benéficos (CREOB) se dispersan insectos en bolsas con planeadores y avionetas.

Se pueden esperar ataques de gusano cogollero (Spodoptera frugiperda Smith), gallinita ciega, gusano peludo, gusano falso medidor, salivazo o mosca pinta; que pueden ser controlados con bacillus, malatión, lorsban, lannate y otros. Puede haber presencia de tizón, hongos y enfermedades. Consulte a su entomólogo o Ingeniero Agrónomo para mejor certeza en las aplicaciones.

i)
DESARROLLO
DEL
CULTIVO.

En todos los casos el cultivo se considera establecido hasta que hayan pasado más de 120 días después de la siembra. Las raíces profundas y macollos fortalecen el cultivo. Este sería el primer corte maduro si no se chapoleó a temprana edad. Pasados los 120 días se establece una rotación intensiva de corte tierno o pastoreo. El manejo posterior dependerá de la intensidad de los objetivos en su utilización; si es para semilla, pastoreo, verde picado, ensilado, abono, etc. Se recomienda el descanso durante el invierno para proteger la raíz de las heladas severas.

Cortar o capar la inflorescencia antes del 10% de espigamiento para evitar la maduración y dispersión de granos o semilla pura viable en cultivares no híbridos así como para reducir la translocación de energía del tallo a la espiga, debilitándose la planta. De una estaca sembrada salen 30 macollos y de cada tallo salen 4 o más espigas o inflorescencias.

En cultivos de primer año con edad de nacencia menor a los 90 días se ha observado que la cortadora forrajera mecánica con toma de fuerza de tractor (choper), arranca de raíz varias plantas cuando se realiza el verde picado.

Es posible que exista la necesidad de realizar una resiembra en la pradera. Otra alternativa es esperar al primer corte cuando el cultivo ha madurado más de 120 días o hasta observar fisiológicamente que inicia la nacencia de nuevas semillas apicales y los primeros macollos ya han quedado bien enraizados.

La tesis de Erazo; reporta que realizando silos de maralfalfa con alfalfa achicalada se logran los mejores aumentos de peso en cuyes de engorda cuando la maralfalfa es cortada a los 60 días y no más temprano porque a mayor edad el forraje es menos húmedo y se ensila mejor para su proceso o fermentación. La maralfalfa a los 75 días puede alcanzar una altura de 2.5 metros y potencialmente un rendimiento de 285 toneladas en forraje verde al año. Si se fertiliza adecuadamente, a los 90 días tendrá más de 3 metros y pueden proseguir cortes subsiguientes cada 80 a 100 días en forraje verde para alcanzar una producción cercana a las 400 toneladas por hectárea al año. Sugiere que la parcela reproductiva exclusivamente para material vegetativo se deje madurar fisiológicamente en la estación fría hasta obtener el 100% de espigamiento para sacar las cañas de semilla en los meses anteriores al calor. Esto se logra en un año vegetativo y capando progresivamente las espigas. Cortes posteriores para forraje en verde se pueden realizar a los 40 días o antes del 10% de floración, sucesivamente por corte. Las vacas lecheras producen 15 litros con silo de maralfalfa y 3 kilos de concentrado. Los novillos en engorda aumentan 1.4 kg diarios con silo de maralfalfa. Estos rendimientos van cobrando sentido y razonamiento conforme se avanza en la lectura del artículo.

Enríquez et. al; en el campo experimental de Papaloapan, Veracruz del INIFAP con precipitación de 1000 mm anuales, clima Aw0, en suelo acrisol ácido de textura migajón arenosos con poca materia orgánica, con temperatura de 25.7°C promedio anual, evaluaron varias gramíneas de corte Pennisetum y Panicum y de porte rastrero Brachiarias. Sembraron el 22 de julio del 2011 en surcos de 50 cm entre hileras. Se fertilizó 120-80-00 con el 50% del N un mes después de sembrado y al mes de octubre se aplicó el 50% del nitrógeno faltante después del corte de uniformización. Se realizaron cortes posteriores a los 30, 60, 90, 120, 150 y 180 días después del rebrote. A mayor edad más producción 26 Ton MS/ha/año y a los 30 días el rendimiento fue de 10 Ton MS/ha. Taiwán y Maralfalfa superaron en rendimiento a los Brachiaria y Panicum.

j)
SEGUNDO
CORTE
o
primer
corte
de
rebrote.

Se señala de nuevo, después de 120 días de sembrado se corta el forraje para dar inicio al programa de manejo que se pretende establecer. Esto forma parte de la preparación inicial del diseño agronómico que tendrá el terreno. Distancia entre surcos, melgas, curvas a nivel, cercos, etc.

El corte para alimentar animales con verde picado tendría que ser a más temprana edad, como indicador al lograrse el 100% de cobertura del suelo, pero siempre observando el efecto de la maquinaria para que no saque las plantas. Subir las cuchillas a una mayor altura del suelo para que un corte largo a más de 25 cm del suelo permita su pronta recuperación. Al calibrar la cortadora alta se reduce la entrada de tierra a la picadora. El aprovechamiento de la pradera se da con 2-3 cortes diarios, así que al llegar al final de la parcela pudieron pasar 10 a 15 días. Fertilizar y regar en franjas para programar un calendario de cortes en verde picado para cada día.

Para el pastoreo de la pradera en verde, su aprovechamiento se dará con el 100% de cobertura del suelo, aproximadamente plantas de 1.5 metros de altura, cada 45 días entre corte y corte. Se establece una rotación de potreros similar a las praderas de ryegrass y bermuda. Fertilización, clima y riego darán la pauta a seguir durante el año. Para el primer pastoreo después del establecimiento o siembra nueva se recomiendan animales pequeños, no vacas adultas.

La maralfalfa es perenne y por ende se considera un monocultivo que puede degradar el suelo por la extracción de su gran masa de forraje. Requiere riego y fertilizantes después del corte o pastoreo. Al tiempo se pueden esperar la presencia de gallinitas ciegas y gusano barrenador del tallo, falso medidor, cogollero, plagas que vienen del maíz de un lote cercano.

Una prueba realizada en Cotaxtla y La Posta Veracruz por Enríquez; sembraron el 17 de diciembre cultivares de Maralfalfa, CT-115, Roxo, OM-22, Camerún o Taiwán Morado y otros. El 21 de junio se cortó todo el forraje para uniformizar la parcela, procedieron a fertilizar con 75-60-00 usando urea y superfosfato de calcio triple. El cultivar OM-22 alcanzó 4 metros y otros solo llegaron a los 3.2 metros de altura. Maralfalfa promedió 74 Ton de forraje verde seguido del CT-115 con 65 Ton FV/ha. La producción de materia seca fue de 21.2, 20.5, 18.5 y 14.3 Ton MS/ha para Taiwán, Maralfalfa, CT- 115 y OM-22.

El rebrote a los 45 días alcanza 1.80 metros y a los 60 días 2.35 de altura. Las hojas miden más de 1 metro de largo con un ancho a los 45 días de 2.85 cm, a los 60 días alcanza 3.72 cm y a los 90 días puede llegar a 4.0 cm, indicando una etapa de crecimiento favorable a la calidad del forraje. Se estima un rendimiento de forraje de 40 ton en verde, equivalentes a 1.50 ton de materia seca a los 45 días y para los 60 días alcanza las 48 Ton en fresco equivalentes a 3.45 Ton por hectárea de materia seca. En 15 días se duplica la producción. Esto representa más de 7 cortes y en teoría un rendimiento de 300 Ton/ha de forraje verde picado al año por hectárea.

Los rendimientos esperados pueden ser de 30-40 toneladas de forraje verde, con 6 a 8 cortes durante el año y cosechar entre 200-300 toneladas/ha/año de forraje verde. A los 70 días la planta alcanza 324 cm y a los 90 días 351 cm de altura, pero hay reportes de investigación con resultados más pobres alcanzando alturas de 133 y 173 cm en el mismo período. Resultados variables dependiendo de la fertilidad del suelo, precipitación, latitud, altura sobre el nivel del mar y nivel de fertilización.

k)
FERTILIZACIÓN
N-P2O5-K2O

Si es conveniente, de acuerdo a la maquinaria y disponibilidad del tipo de fertilizante, hay que esperar 30 días después de la siembra para fertilizar el suelo con 75 kg de nitrógeno por hectárea, con anticipación cercana a la fecha del primer riego de auxilio. Bajas dosis de nitrógeno inicial durante el establecimiento dan mejores rendimientos posteriores. El maíz no aprovecha el N hasta después de 10 días de nacido, lo mismo sucede con una planta que inicia su enraizamiento. Considerar que durante el año y entre riegos, si se buscan altos rendimientos forrajeros se aplicarán en forma esparcida más de 300 unidades de nitrógeno por hectárea.

El fósforo no se lixivia fácilmente en el suelo durante el riego pesado de siembra y se pueden incorporar más de 120 unidades de P junto con la preparación del terreno. Se aplicará potasio u otro mejorador solo si el análisis de suelo así lo indique, entre 30 a 300 unidades de K, de lo contario no es necesario. Lo mismo sucede para azufre y calcio agrícola. Se especula que el potasio sea la causa favorable de prolongar la estadía de proteína neta y resistencia al acame dando firmeza del tallo. Fertilizar fraccionadamente en los siguientes riegos de auxilio con amoniaco anhidro NH3, o aplicar una fuente de nitrógeno cercana a las raíces, pero alejados de la fecha de corte o pastoreo para que los animales no consuman niveles altos de nitritos. Otras fuentes de nitrógeno sólido y líquido UAN- 32 son viables si hay maquinaria para su aplicación, o si hay necesidad de cultivar, sin dañar las raíces.

Cíclicamente hay que valorar los rendimientos de cosecha y cuantificar la extracción de nutrientes del suelo, comparando análisis de laboratorio de muestras de suelo para corregir deficiencias cada año. Con la experiencia se va cuantificando las cantidades máximas de fertilizante que soporta el terreno y la genética productiva del cultivo para ese predio. Pudiendo bajar las aplicaciones de fertilizante en invierno y subir en verano, observando la respuesta a éstos por cada corte. Estimar contablemente más de 300 unidades de N/ha/año, sin que sea extraño aplicar como 700 kilos de urea/ha/año.

El trabajo de investigación de Osuna, Ávalos, et. al., indican que bajo riego el zacate Taiwán en Baja California produce buenos rendimientos aún sin fertilizantes. Se concluye que la mejor respuesta al rendimiento de materia seca se logra con la aplicación de 78 kg de nitrógeno por hectárea por corte cada 60 días. Si bien unidades de nitrógeno de 50 a 150 favorecen la proteína, digestibilidad de la materia seca y la ganancia diaria de peso de los animales.

Cruz Parra; hace un análisis exhaustivo con fertilizantes NPK utilizando en el cultivo de maralfalfa de 10 meses de edad y aplica el trabajo de prueba experimental en su segundo corte:

La producción más alta se reportó con el tratamiento T6 90N-120P-30K y el mejor retorno de la inversión fue para el T3 con 60N-120P-30K. La relación cantidad y calidad forrajera se obtiene a los 75 días con 184.93 Ton de forraje verde/ha/año, con 16.70% de materia seca y proteína cruda de 15.30%.

El rendimiento más bajo fue para T0 sin aplicación de fertilizantes químicos. Se observa que el Pennisetum posee una capacidad alta de extracción de minerales del suelo, por lo que si no se fertiliza periódicamente, el suelo quedará desprovisto de minerales y la producción y calidad del forraje serán limitados.

Continuará…ΩC

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Importancia de la bioseguridad en explotaciones bovinas en el trópico

Producción:

Los sistemas de producción bovino en México se han adecuado a las diversas condiciones geográficas y climáticas, permitiendo a algunas   regiones tener mayor producción lechera, cárnica o de doble propósito. El grado de tecnificación de las mismas, depende del sistema intensivo o extensivo, así como el fin zootécnico; predominando en las regiones áridas y semiáridas del norte del país producciones intensivas y extensivas, de alto grado de tecnificación (Fig.1), mientras que en las regiones de trópico el modelo de producción es extensivo o semi extensivo, de baja a moderada tecnificación (Fig.2).

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La región de trópico representa el 28.31% del territorio nacional, siendo el 16.12% trópico seca y 12.19% trópico húmedo. Las explotaciones se caracterizan por poseer grandes extensiones de tierra, predominando así el sistema extensivo, donde la base de la alimentación es la producción de forraje en praderas. La principal instalación con que cuentan son los corrales y mangas de manejo, ubicadas en las proximidades de los casco o casa del propietario o cercano al acceso a carretera para su transportación (Fig. 3).

En todas las unidades de producción bovina, la presencia de enfermedades, son la causa de la disminución en la producción de leche y carne, debido a la falta de un diagnóstico clínico oportuno, pero sobre todo a la inexistencia de un Programa de Bioseguridad y de Buenas Prácticas Pecuarias; ya que estudios recientes demuestran que las pérdidas en leche y carne por problemas infecciosos, oscila entre un 15 y 20%.

La Bioseguridad es un término que se define como las buenas prácticas de manejo que se realizan para controlar y prevenir las enfermedades que afectan la salud pública y animal; o bien como las medidas zoosanitarias que evitan la introducción y difusión de la enfermedad en un hato ganadero.

La Bioseguridad en todas las producciones de ganado bovino (carne, leche, doble propósito o pie de cría) tiene por objeto, impedir que los animales enfermen mediante el establecimiento de programas de vacunación, desparasitación interna y externa, higiene, desinfección, entre otras, con el objeto de incrementar la producción de carne y leche útiles a la sociedad evitando así, la transmisión de enfermedades por el consumo de alimentos contaminados.

La aplicación de las medidas de bioseguridad debe estar sustentada en un sencillo análisis costo /beneficio, es decir, el ganadero debe tomar en cuenta el impacto económico que representaría la presencia de una enfermedad contra el costo que implica el establecimiento de las medidas de bioseguridad, que por lo general los resultados son contundentes a su favor ya que al aplicarlas se reducen muchísimos problemas de salud del ganado.

Un programa de salud de alta calidad para el hato, es esencial para cualquier práctica pecuaria. Si se tiene un buen programa de salud del hato, disminuirá el número de animales enfermos, y el ganado sano presentará un mejor comportamiento productivo y con ello mejor rentabilidad de la unidad pecuaria.

Las prácticas recomendadas para mejorar la salud del hato incluyen: Un ambiente limpio y confortable. Un programa adecuado de nutrición. Calidad en el manejo de vacunas. Control de los registros de tratamientos.

Las buenas prácticas pecuarias son una serie de normas de estricto cumplimiento, que buscan garantizar la salud de los bovinos y de las personas que interactúan con ellos y consecuentemente la obtención de productos de origen animal sanos e inocuos para el consumidor. Estas normas deben ser aplicadas tanto por el personal que labora para las explotaciones de ganado bovino, como por los visitantes. De su aplicación depende el progreso y la eficiencia de la actividad pecuaria y con ello la calidad de los productos, estabilidad laboral y la salud de los consumidores.

De acuerdo a la norma de bioseguridad, cada explotación deberá de contar con:

• Depósito color azul, para desechos materiales como jeringas, agujas y navajas; cuide de poner cubiertas en las agujas y navajas para evitar accidentes.

• Depósito color rojo, para desechos biológicos.

• Depósito color verde, para residuos de animales como puntas de cuerno, forro del escroto, etc., para su incineración posterior.

Las principales medidas de bioseguridad que se realizan en trópico están enfocadas a la inmunización de los animales de acuerdo con un calendario de medicina preventiva que incluye la aplicación de bacterinas, vacunas, desparasitantes y vitaminas así como minerales.

Comúnmente la aplicación de medicina preventiva y la atención de casos clínicos, se realizan en uno o dos días, dependiendo de la cantidad y localización de los animales. (Fig. 7 y 8).

Eduardo Posadas Manzano ,  María Angélica Ramírez Soria,  Silvia Denise Peña Betancourt,  Susana Juárez Reyes.

Continuará…ΩC

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La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (Segunda parte)

Producción:

Hay cuatro alternativas, todos los sarmientos de material vegetativo que conforman la estaca, provienen del tallo macizo o tronco. Se cortan o despuntan las puntas tiernas. Los acodos presentan un anillo de crecimiento que dará origen a las raíces a partir de la banda de primordios radiculares. Las semillas deben provenir de un lote libre de enfermedades para establecer una pradera de forraje para corte: Estas opciones permiten alternar combinaciones acorde a los objetivos del productor y su experiencia. Es necesario discutir esta decisión con productores que ya han tenido previa experiencia en la región y hacerse acompañar de ellos durante el establecimiento.

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El material vegetativo como semilla debe pasar de los 90 días de rebrote. Si es de siembra original nueva deben pasar más de 150 días para que la estaca o caña no esté tierna ni muy madura. Observar que a los 60 días después del rebrote el diámetro de la caña alcanza su máximo grosor y decrece con el tiempo a menos de 1.5 cm. El diámetro más grande de 1.8 cm no significa mejor semilla. Puede ser efecto del potasio del suelo, baja densidad de población o clima favorable. Es aconsejable utilizar material vegetativo de la parte central del tallo o caña porque se pueden obtener mejores resultados en cuanto a calidad y germinación Andrade.

En caso de trasladar el material vegetativo o semilla a largas distancias, el fondo o caja del camión o transporte debe protegerse con hojas de los despuntes para disminuir su calentamiento y no se debe quitar mucha hoja de la caña ya que funge como amortiguador con el fin de proteger las yemas germinales. Antes de sembrar se limpia el remanente de hojas, dejando al descubriendo los nudos para que hagan contacto con la humedad del suelo. Se pueden cortar las cañas a 3 yemas o nudos viables, aproximadamente a 25 cm de largo para tener una mejor maniobra con las estacas. Si se siembran acostadas en la cama horizontal no es necesario hacer cañas chicas si solo se cortan las puntas tiernas y se eliminan. En condiciones extremas de frío o calor los tallos para semilla deben pasar de 50 cm para siembra vertical en estaca u horizontal tapadas en el lomo del surco. Con este tamaño existen mayores reservas energéticas para su germinación.

La semilla vegetativa debe ser tratada con insecticida (Sultán 2 cc/L), fungicida (Vitavax 2 gr/L) y un promotor de raíces (Root most 5 cc/L) antes de sembrar para evitar ataques de hormigas (mochomos), insectos y enfermedades fungosas. Consultar con su casa de agroquímicos por los productos más recomendables para la región.

No todos los cultivares de Pennisetum soportan la salinidad como Merker, Elefantey King Grass, mucho menos si hay saturación de aluminio del suelo.

d) CEPAS.

Las cepas pueden ser usadas perfectamente como semilla. Es el componente de la base subterránea del tallo de una planta viva unida directamente a la raíz. Los resultados de establecimiento son del 97% de prendimiento y su desarrollo son similares al establecimiento utilizando tallos como semilla. Las semillas apicales provenientes de la raíz pueden sembrarse. La obtención de esta material vegetativo requiere de mayor trabajo y cuidados.

El cultivo se chapolea con la tlacuachadora después del corte de cañas para semilla para uniformizar la nueva nacencia. Se saca la caña para semilla o forraje y el remanente se corta mecánicamente. Si se hace a tiempo se puede quemar el rastrojo con soplete antes de que emerjan las semillas apicales tiernas desde las raíces.

En La parcela experimental de Aray; observaron rebrotes a los 9 a 12 días después de la siembra, controlando maleza con preemergente Simazin y postemergentes con Tordón 101 a 2 Lts/200 Lts de agua/ha y aplicación de Atrazina a 1 Lt.

e) DISEÑO DE SIEMBRA Y PREPARACIÓN DEL TERRENO.

La caña puede ser espaciada verticalmente enterrada a 2 nudos en vara o estaca inclinada a 45°, espaciada cada 20-50 cm. Otra forma sería por arriba del surco abrir cama con azadón o cultivadora para acanalar el bordo y colocar horizontalmente la semilla verde acostada al suelo en continuo sin separación entre cañas e incluso entre palmeadas. Ambos métodos dan buenos resultados y la enterrada de la semilla a no más de 5 cm de profundidad con la cubierta de suelo. También en ambos costados del surco se puede colocar una hilera de cañas (dos por surco), dependiendo del agua para riego disponible. Más del 95% de las estacas tendrán rebrote.

Siembra con estacas de zacate maralfalfa en suelos de migajón arcilloso en el Valle del Yaqui.

Esparcir una estaca a cada 30 cm equivale a sembrar 333 estacas en 100 metros lineales de surco. Si los surcos tienen una separación de 80 cm, en 100 metros habrá 125 surcos. Así que en una hectárea se sembrarán 125 X 333.33 = 41 666 estacas. Cada estaca puede producir un macollo de 15 plantas. La densidad forrajera será de 625 000 plantas por hectárea. Observar que en el maíz forrajero bajo riego se acostumbran trillar con densidades de 85 000 plantas por hectárea y en sorgo forrajero hasta 100 000 plantas por hectárea, otras gramíneas alcanzan poblaciones de 700 000 plantas/ha.

El diseño espacial para la distancia entre surcos es más variable y su implementación depende de los objetivos iniciales de la parcela que se quiere establecer. La distancia entre surcos puede ser de 40- 50-60-70-80-100-120 centímetros. La distancia entre plantas 20 a 50 cm.

Se sugiere un chapoleo alto a los 45 días de nacido para uniformizar toda la parcela y estimular la salida de más macollos, pero no es necesario. Es tiempo de controlar la maleza. El número de macollos nacidos por metro lineal puede alcanzar 50 cañas o hijos a los 3 meses.

a) Con semillas de grano enteradas al suelo por 1 a 2cm. Por su variabilidad híbrida, fisiológica y varietal. No se discute en este artículo.

b) Parcela para material vegetativo que será utilizada como semillero. El esparcimiento entre macollos debe ser abierto para que las cañas logren un mayor diámetro y fortaleza contra el acame. Se sugieren surcos a 80-92cm, en densidades de 2.5 toneladas de material vegetativo distribuidas por cada hectárea, con plantas separadas a 50 o más cm, a una profundidad no mayor a 5 cm. Como resultado final el número de macollos será igual que una siembra de mayor densidad, pero la fortaleza y rectitud de la caña para semilla se verá favorecida con una menor densidad de siembra.

La fertilización se hace con fósforo, calhidra y otro mejorador de suelo de ser necesario. Considerar que el cultivo está destinado para semilla y no debe fertilizarse con exceso de nitrógeno. Se reduce la producción de semilla pero se evita el acame de plantas.

c) Parcela para corte de verde picado con maquinaria. Su establecimiento es el más común. Se sugieren surcos de 80 cm, en densidad de 3.0 o más toneladas de semilla verde, con cañas acostadas y enterradas una tras de la otra, a cordón simple, sin separaciones, López. Por así decir a chorrillo. Si se usan las cañas como estacas poner una separación de 30 cm. Para mayor rendimiento por hectárea se puede incrementar la densidad de siembra a 5 Ton de semilla colocando por arriba del surco acanalado con cuneta una doble hilera, es decir dos cañas juntas. También a doble cordón de material vegetativo, es decir dos canaletas una a cada costado del surco, colocar una hilera de cañas y en ambos diseños entrelazar las puntas delgadas para no dejar espacios sin germinar.

d) Potrero para pastoreo directo con animales. Se sugieren surcos a 40 cm, pero pueden ser 50 cm, con una densidad de 5 Ton de material vegetativo, distribuyendo las cañas de semilla en forma continua a chorrillo. También se pueden usar dos hileras de cañas por surco, pero requiere más semilla de siembra.

Los resultados de una prueba sembrada el 10 de agosto del 2013 por INIFAP en la zona Fuerte Mayo del Sur de Sonora se cosechó 6 meses después el 30 de enero del 2014 favorecen al establecimiento inclinado en 45° con dos entrenudos en contacto con la tierra y sobresaliendo 2 nudos a la superficie, seguido del diseño en forma horizontal con mayor número de tallos y toneladas verdes. Los resultados no son concluyentes por la variabilidad existente y el tamaño de la muestra, pero dan una pauta a seguir para próximos establecimientos. Se explican los resultados.

El diseño se describe de la siguiente manera: E=enterrada y A= aire, el número de nudos, así que 1E- 1A es una sarmiente con un nudo bajo tierra y otro por fuera y la 2E-2A es una estaca con dos nudos abajo y dos nudos arriba. La siembra con estacas horizontales a diferentes densidades de material verde. El grupo 1E-1A promedió 20.0 tallos por macollo, con un grosor perimetral de 15mm, resultando en 132.5 Ton/ha. El grupo 1E-2A tuvo 24.6 tallos de 16 mm para un rendimiento de 194.4 Ton de materia verde. Para los surcos con 2E-1A lograron 22.7 tallos con 13 mm y una producción de 135.6 Ton al corte. La sección de 2E-2A se obtuvieron 29 macollos con un grosor de 15 mm dando 262.5 Ton M.V./ha. La siembra de semillas enterradas en forma horizontal produjo 32 tallos por macollo de 14.7 mm alrededor del tronco y se estimó un rendimiento de 221.9 toneladas por hectárea.

Cerca de Córdova Veracruz en Paso del Toro se sembraron por López y colaboradores 2012 (80) los cultivares de Taiwán, Maralfalfa, Merkeron, y Elefante los días 15 Sept, 30 Sept, y 14 Oct con caña a cordón corrido al fondo del surco y doble estaca de tres nudos cada una. La fecha de siembra sí afectó los rendimientos forrajeros de todos los cultivares, siendo favorable el 30 de septiembre. La fecha inicial obtuvo una altura de 2.0 mt y después 2.5 metros por planta. Taiwán fue el más productivo. La siembra a cordón corrido contó con 19000 macollos mientras que las estacas 14814 macollos por hectárea. El número de plantas no obtuvo diferencias significativas ya que osciló entre 107000 a 129000 por hectárea.

En el campo experimental de Cotaxtla, Veracruz el grupo de investigadores de Enriquez; sembraron el 17 de diciembre del 2011, durante el invierno los cultivares de Taiwán, Maralfalfa, CT- 115 y OM-22 en un clima Aw1 con precipitación promedio anual de 1300 mm con temperatura de 25°C a 15 msnm. Se sembró a cordón corrido a fondo del surco, con fertilización de NPK de 150-60-00 en dos etapas, aplicándose la mitad del nitrógeno faltante a los 45 días. Los surcos a 60, 90 y 120 cm requirieron 6905, 5155 y 3838 kilos de semilla por hectárea para su establecimiento. La altura de la planta varió de 3.06, 3.14 y 3.25 metros para la distancia entre surcos respectivamente. El cultivar OM-22 requirió de más semilla para su establecimiento. El CT-115 tuvo mejores producciones en invierno con 49 Ton de forraje verde por hectárea. Taiwán alcanzo una altura de 3.28 mt la menor fue para maralfalfa con 3.05 metros. Se contaron 19445 macollos por hectárea para Taiwán y 15314 para OM-22, lográndose entre 8 y 9 hijos por macollo.

f) RIEGOS.

Con dos láminas de riego semanales de 60 mm cubren los requerimientos hídricos del pasto maralfalfa Clavero. Andrade; indica que la lámina de riego debe ser de 10 cm cada 15 días dependiendo del gradiente de evapotranspiración de la planta. 

Continuará…ΩC

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La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum

Producción:

Es un forraje de corte, verde picado, ensilado, pastoreo y limitado para pacas. Debe establecerse en primavera con riego y fertilización intensiva.
ESTE MANUAL NO PRETENDE FOMENTAR EL CULTIVO DEL ZACATE MARALFAFA. ES UNA GUÍA DE CAMPO PARA AYUDAR EN LA TOMA DE DESICIONES, MEJORAR SU ESTABLECIMIETO Y USO. No se pretende dar recomendaciones de agroquímicos, consulte a su asesor técnico. La parte II se relaciona con la producción animal.
La alfalfa Medicago sativa es considerada mundialmente la reina de los forrajes. ¿Es la maralfalfa la panacea de las forrajeras? Artículo que le da seguimiento fenológico al establecimiento de cuatro parcelas del Sur de Sonora

I. ANTECEDENTES HISTÓRICOS
El origen específico del zacate maralfalfa como cultivar o variedad es incierto, ya que genealógicamente puede ser de origen africano Pennisetum violaceum Lam. Rich. Ex Pers sin que las hojas necesariamente sean lilas, o ser un híbrido simple de Napier Elefante Pennisetum purpureum (rendimiento) X Mijo Perla Pennisetum americanum (nutrientes) creando el pasto elefante paraíso, pero cambiado de nombre comercial por maralfafa. Pudiendo ser una retro cruza 2n n o triploide resultando un Pennisetum hibridum. Wagner y Colon; de República Dominicana señalan a la Maralfafa como un híbrido de Pennisetum purpureum X Pennisetum glaucum Milheto y definen al clon CT 115 como Pennisetum purpureum. En la web existe la complicada aseveración de ser una multicruza de Pennisetum X Paspalum X Medicago X Phalaris, situación que no es viable aún bajo patrones de clonación. No se va a discutir en el artículo, pero se aportarán otras bases y usted decide. En la subtribu Cenchrinae existen tres géneros Pennisetum, Cenchrus y Anthephora parecidos físicamente entre sí y tan solo en el género Pennisetum existen más de 80 especies de gramíneas. Las pequeñas diferencias morfológicas como el zacate buffel Cenchrus ciliaris que tiene cuatro cariópsides o semillitas y las especies del género Anthephora se confunden con Pennisetum Valdez y Dávila; ocasionando confusiones en la clasificación de especies y cultivares en el mundo. Otras gramíneas menos emparentadas con la maralfalfa pero con manejo agronómico similares son la caña de azúcar y sorgo forrajero las cuales pertenecen a la tribu Andropogoneas en las que se incluyen las subtribus Saccharinae y Sorghinoe. Tampoco genealógicamente se relaciona con el maíz o Zea maiz que es de la tribu Maydeae. Aún menos con el carrizo Arundo donax. Sin embargo visualmente hay inflorescencias de otras gramíneas que a simple vista aparentan cierto parecido como la Setaria arundinacea con granos, unas de ornato con crecimiento cespitoso, césped para jardín y otras forrajeras como pasturas o para grano Correa.
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Dibujo esquemático de plantas maduras de A) Sorgo, B) Maíz y C) Caña, con desarrollos vegetativos muy similares en hojas, tallo, nodulos o entrenudos, raíces. Excepto en sus partes reproductivas como la flor en la panoja del sorgo, la espiga (borla) que fecunda la mazorca del maíz y la infloresencia de la caña que también se diferencía con yemas en tallo. Esta variabilidad genética de la Familia Poaceae dificulta la clasificación de los pastos forrajeros. En México existen 6 subfamilias, 26 tribus, 30 subtribus, 206 géneros y 1127 especies de gramíneas. Ya desde 1921 Chase A. realizaba trabajos sobre Pennisetum datos reportados por Valdés y Dávila. Para complicar más las cosas tan solo en la especie Pennisetum purpureum utilizadas para el corte de forraje en verde existen muchos cultivares, variedades, selecciones por tejido in vitro y clonaciones, aunado al cambio de nombres regionales que designan a una especie varias denominaciones lo que genera confusión. Unas más productivas o nutritivas que las otras acorde a su adaptabilidad; dependiendo del tipo y fertilidad del suelo, altitud sobre el nivel del mar, volumen de precipitación, longitud y latitud geográfica que influyen en la longitud del día, distancia a la costa, temperatura ambiental y nocturna, humedad relativa, etc. Por ello no es fácil escoger un cultivar o variedad que sea la mejor opción en todas las condiciones naturales y a falta de resultados de investigación regional, el productor selecciona con su intuición y experiencia forrajera acorde a sus recursos económicos y condiciones naturales. Se cree que África es el centro de domesticación del Napier representante genérico del Pennisetum purpureum porque en el continente se encuentra la mayor variabilidad de genes, sin descartar las especies adaptadas a otros países y en las que se hacen colectas para el banco de germoplasma como África del Sur, Brasil, Puerto Rico, EUA, Australia, China, Paquistán e India, reportadas por Wanjala, Obonyo, Wahira et. al; quienes han identificado 281 cultivares polifórmicos mediante marcadores moleculares y ven la posibilidad de enriquecer las muestras del International Livestock Research Institute (ILRI) de germoplasma forrajero de Etiopía para realizar combinaciones interespecíficas y con ello transferir alelos dentro de la especie que sean agronómicamente favorables y sobre todo diferenciar los nombres comerciales que confunden los trabajos de desarrollo en cada región para mantener las características de alta capacidad fotosintética, uso eficiente del agua, resistencia a enfermedades. Con la hibridación y cultivos in vitro se han liberado en el mundo varios cultivares que resultan con características productivas muy favorables. Ya sean las cruzas de Pennisetum purpureum X P. americanum X P. typhoides (frío) X P. violaceum X P. glaucum X P. vellosum X Paspalum macrophylum X P. fasciculatum, combinaciones y retro cruzas, etc. han resultado en cultivos forrajeros como el Capim, Elefante verde, Elefante enano (cv Mott), Candelaria, Cuba 22, Cubana, Imperial, Hawái, Gigante, Merker, Bana grass, San Carlos y el Camerún que contiene un azúcar más palatable. Los Centros de Investigación y Universidades de Brasil llevan a cabo un programa nacional del pasto elefante, mediante el EMBRAPA active germplasm bank de Napier (BAGCE) con colectas de más de 100 especímenes debido a que es una especie de polinización abierta con baja producción de semilla, por lo que su reproducción comercial es a base de material vegetativo Sousa, Palla, Camplina et. al., los investigadores ya tienen más de una década realizando cruzamientos entre Napier (Pennisetum purpureum Schumac) (2n=4x=28) (A‘A‘BB) tetraploide perenne X Mijo Perla (Pennisetum glaucum L. R.Br.) (2n=2x=14)(AA) diploide anual para producir híbridos, seguidos de una regeneración de tejidos para salvaguardar las cruzas más promisorias para la producción de forrajes y granos fértiles Andrade, Barreto, Augusta, Chamba et. al. Esta experiencia proviene del trabajo esquemático realizado en 2009 por Salvert, Azevedo y colaboradores en donde estas dos especies alógamas son sexualmente compatibles resultando en híbridos (2n=3x=21 AA‘B) estériles parecidas morfológicamente al Napier con diversas ventajas agronómicas para tolerancia a la sequía, resistencia a enfermedades, semillas más grandes a la cosecha, más fuerza, hojas más anchas y largas, mejor tallo, incremento en la producción de materia seca, más palatable. Paiva, Bustamante, Barbosa et. al., y otro grupo de Genetistas Campos, Davide, et. al., señalan que se pueden duplicar los cromosomas antimitóticos del híbrido (2n=6x=42) (A‘A‘AABB) para restaurar la fertilidad, por lo que han trabajado con 12 híbridos en especial los cv Capileto H89 y Paraíso P1 ya que ambos presentan 42 cromosomas que pueden servir para las cruzas y los híbridos H40 2n=32 y H42 2n=38, con futuro promisorio en el mejoramiento genético de la especie. El uso de hexaploides 6x en el programa genético les permite transferir alelos con características deseables y hacer viable la propagación con semillas de grano Barbosa, Chamma, Vander, de Abreu. El Dr. Benajmín Ortiz de la Rosa de Conkal, Yucatán señala que solo el pasto morado tiene un 10% de semilla fértil, los demás cultivare híbridos son infértiles. Los cruzamientos entre Napier y Milheto (Mijo Perla) cobran importancia internacional para la producción de híbridos que tengan potencial agronómico en los que participan China, Inglaterra, Japón, Australia y los Estados Unidos de Norteamérica. No reportan datos de México. De Colombia se encuentran regionalmente expandidos entre los ganaderos los cultivares con mejor porcentaje de digestibilidad del forraje como Sena, King Grass pubecente Cubano (P. purpureum X P. glaucum), Cajamarca con 60% de digestibilidad (DIVMS), seguidos de Villa Chela, Morado (King Grass), Taiwán (A-146. 801-4, 144) y Maralfalfa (Paraiso se cree sea), Napier los dos últimos, ambos con digestibilidad baja de 50%. En el Instituto Tecnológico Úrsulo Galván de Veracruz, los investigadores Flores, Castrejón, Olivos y colaboradores establecieron parcelas de Merkeron, Elefante, Uruckwona, Maralfalfa, Napier, Taiwan, Caña Africana, CT 115, King Grass, Roxo, Mineiro, Cameroon determinándose bajos contenidos de proteína cruda de 3 a 5% para todos los cultivares. Ampliando este trabajo Carrillo., establecieron los 11 cultivares de Pennisetumen y 16 de Panicum en tres localidades de Veracruz Tlapacoyán, Úrsulo Galván y El Clarín encontrando diferencias entre cultivares y localidades. Existen otros clones cubanos a partir de callos embriogénicos provenientes de conos apicales OM-22, CT-115 y CT-169, reportados por Chamorro, et. al., en el trabajo de Clavero; todos muy similares morfológicamente y nutritivamente entre sí, pero con alguna característica productiva que lo diferencia en rendimiento de otro cultivar (no especie, ni variedad) como el clon CT-115 que sobresale en producción y nutrientes sobre los demás Pennisetum bajo diferentes condiciones agrológicas y de manejo agronómico, pero no siempre como la mejor muestra dentro de la prueba. Por ello existe la sugerencia que se clasifique a éste grupo como Pennisetum sp. híbridum pero otros autores afirman que por definición de especie o híbrido no es posible utilizar esta nomenclatura y clasificación en forma generalizada. Así que cada cultivar debe ser mencionado con su nombre de pila y no científico. Al oeste de Brasil, el estado Rondonia se llevan a cabo programas de clonación en la que Costa, Townsend, Avelar y colaboradores, han llevado a cabo pruebas de rendimiento forrajero para 19 clones con las siguientes nomenclaturas: 92 F 198-8, 92 F 79-2, 92 F 37-5, 92 F 97-1, 91 F 34- 5, 91 F 19-1, 91 F 2-5, CAC 262 y otra lista de clones en la que no desatacaron agronómicamente. Adicionalmente se lleva a cabo un exhaustivo programa de más de 70 clones para identificar las plantas más productivas Ferreira, Santos, Lira et. al., estudian la histología y madurez fisiológica en campo para identificar las más productivas y digestibles. Los clones que tienen internodos más grandes son resistentes a la sequía de 5.80 a 13.74 mm. Otros clones concentran más la celulosa en la parte apical y media lo que mejora el consumo animal, destacándose los siguientes: Itambé IV-46, I-Itambé 1.20, Itambé I-1.4, Milheto X Buacu/112-23.4, Cuba-116 -29.3, CAC-262 - 12.102, Roxo de Botucatu X CAC-282 -18.29, Taiwán 146-2.6, Itambé I-1.5, Pusa Napier o 419-76 X Buacu/122-11.2, Taiwán 146-2.03, Taiwán 146-2.85, Itambé II-2.46, Pusa Napier 419-76 X Cuba 116- 12.3 y Napier Pusa o 412-76 X Buacu/122-8.22, solo por mencionar algunos. Otros investigadores de Brasil Cipriano, de Andrade, Guim et. al., estudiaron 5 clones enanos para definir los mejores forrajes para ensilado en los que destacaron IPA/UFRPE Taiwan A-146 2.37 y el IPA HV 241 con mayor producción de materia seca, sin descartar las propiedades de IPA/UFRPE Taiwan A-146 2.114, Elephant B y MOTT que se deshidratan fácilmente después del corte y se pueden ensilar. En los EUA Zoldoske, Jorgensen, Norum y Rothberg; realizan pruebas de comportamiento agronómico para el clon Promor A en el campo experimental de Fresno en la Universidad de California que dispersa sus raíces a más de 2 metros. En México se han presentado trabajos de Pennisetum en tres reuniones de investigación pecuaria y en el futuro próximo estaremos reproduciendo las selecciones de otras partes del mundo. Para ampliar más la tecnología de micropropagación in vitro Cortegaza, y colaboradores presentó una guía para el cultivo de caña de azúcar en Sinaloa utilizando ápices meristemáticos para producir bancos de semilla de alta calidad, rendimiento y uniformidad a partir de tejidos selectos. El Centro en Investigación, Alimentación y Desarrollo (CIAD) Hermosillo, Sonora puede adaptar la selección y reproducción de Pennisetum purpureum en una cepa pura, utilizando su experiencia en agaves regionales que se cultivan en su zona de origen para producir el destilado de Bacanora. Lo importante para el productor es identificar el cultivar que le gustó y mantener la muestra de semilla vegetativa pura para establecerla en su pradera. La compra de semilla (grano) pura viable es factible (NO HÍBRIDO) pero no garantiza la uniformidad del lote, por su amplia heterogeneidad. Las parcelas que liberan al suelo semilla madura pueden germinar y contaminar la uniformidad de la cimiente original. En ambos casos no hay pruebas de certificación para garantizar lo que se está comprando. Tampoco hay manera de decidir cuál es el cultivar más productivo para una región específica hasta que se lleven a cabo pruebas experimentales in situ con evaluaciones agronómicas de adaptación, comparación, selección y reproducción. En ello interviene la digestibilidad del forraje para la especie animal que lo va a consumir y los factores agroecológicos que definen su rendimiento. Una siembra fertilizada tendrá mejor apariencia productiva por incrementos de 320 kilos de forraje verde por hectárea por día y un crecimiento de 2.7 cm de altura diarios, pero no significa que genéticamente sea superior. Esto indica que es un cultivo exigente al riego, a los fertilizantes y tiene la propiedad de dar respuesta al estímulo de nutrientes y clima con una mayor masa de forraje. Hasta ahorita no se ha hecho un trabajo serio mundialmente que permita diferenciar cultivares para alimento forrajero entre otras alternativas de producción; como bioenergía, celulósico para transformarlo en papel, en fibras textiles, para descomponerlo en azúcares, para la producción de etanol, como abono verde, mejorador de suelos, cultivos en asociación, ensilado, pacas y otros usos. Entonces la preocupación del productor es cuidar la cimiente que ya obtuvo, independientemente de su nombre u origen y personalmente mejorar su tecnología de producción y manejo agronómico acorde a su actividad ganadera o agrícola forrajera. Es diferente la decisión: a) Para el que vende masa de forraje por volumen y peso en corte de verde picado para ensilado, buscando una eficiencia por superficie y lámina de riego así como rentabilidad. b) Para autoconsumo en pastoreo directo con rotación cada 35 a 40 días a una altura mayor a 1 metro, en asociación con leguminosas. c) Como para el ganadero que lo adquiere para alimentar a los animales buscando calidad y digestibilidad de los nutrientes que permitan incrementar su rendimiento forrajero en parámetros de carne y leche. d) Ser solamente productor de semilla verde pura viable para siembras. Un mismo cultivo con diferentes propósitos y manejos. No hay que perder de vista que este tipo de forraje de corte en verde tiene solamente 12% de materia seca ya que gran parte de su volumen es agua y a los 70 días del rebrote los nutrientes alcanzan la mejor síntesis microbiana en el rumen, ideal para la producción de leche y pasando los 90 días se incrementa la materia seca por consiguiente el rendimiento por hectárea, edad fisiológica de la planta más adecuada para ensilado, pero la madurez no favorece la digestibilidad del producto por lo que se puede acondicionar el silo agregando melaza y grano molido para permitir una mejor fermentación anaeróbica. Consulte su asesor antes de añadir melaza, urea y grano. Aceptando esta etapa de decisiones que le corresponde al productor; en este artículo se darán a conocer metodologías, manuales, parámetros, tecnologías, sugerencias y orientaciones que van a definir el tipo de trabajo agronómico que debe realizar cada agricultor o ganadero. No se deben descartar adecuaciones y experiencias al uso de tecnologías empleadas en cultivos como caña, sorgo, maíz, bermuda, ryegrass, maravilla, zacate buffel de riego y otros forrajes. II. PRÁCTICAS AGRONÓMICAS PARA EL ESTABLECIMIENTO DEL CULTIVO En apoyo a los productores del trópico húmedo, López y Guerrero; llevaron a cabo una guía complementaria de lectura para la siembra del zacate maralfalfa en el estado de Veracruz., misma que puede ser lectura complementaria en el Noroeste de México para entender mejor este artículo técnico. Consultar la web para obtener esta publicación. a) ALTITUD, LATITUD. Andrade; en su tesis señala que las siembras del pasto maralfalfa reducen su crecimiento al pasar de los 2200 msnm resultando en cosechas con menor rendimiento. La misma cepa de pasto maralfalfa en donde sus hojas son pubescentes, éstas sufren cambios morfológicos de adaptación fisiológica cuando pasan a más de 900 msnm, resultando el cultivo con una planta de hojas lisas. Es una especie típica del clima tropical y subtropical con alta capacidad de adaptarse a la zona de bosque húmedo pre montano con más de 1000 mm de precipitación. Desde el nivel del mar hasta los 3000 msnm, con temperaturas superiores a los 10°C hasta los 30°C, siendo los más adecuados para la producción forrajera alrededor de 24°C. En el sur de Sonora el establecimiento de praderas de maralfalfa ha tenido una tendencia hacia la estación fría del año, durante el ciclo agrícola otoño – invierno. Esto debido a que el material vegetativo disponible para semilla se logra en los meses de noviembre y la apertura del ciclo agrícola se define en el mes de octubre dando pie a la autorización del agua de riego disponible en las presas. De esta manera las siembras de diciembre y enero presentan nacencias lentas y pobres. El cultivo se recupera hasta que las noches sean más cálidas con temperaturas superiores a los 15°C y con láminas frecuentes de riego para subir la humedad relativa del ambiente. En la fase fenológica de vaina ceñida se encuentran los mayores nutrientes digestibles y el pasto todavía tierno puede ser pastoreado por animales jóvenes, sin dejar varejones en el predio. b) PREPARACIÓN DEL TERRENO. No se ahonda en esta sección, ya que puede ser de mínima labranza, recomendada por Mas Agro del CIMMyT, CIRNO-INIFAP o adaptar trabajos similares de preparación del suelo para la tecnología INIFAP con cincel, barbecho cruzado, doble rastreo del sistema intensivo en la producción de granos como trigo, maíz, sorgo, sorgo forrajero y caña de azúcar en cada localidad de México. c) SIEMBRA. Para establecer la pradera de maralfalfa bajo irrigación se sugiere que sea sobre la rotación de algodón, hortaliza, frijol, trigo o cártamo sin maleza y no sobre maíz, sorgo que son cultivos más extractivos de nutrientes. En temporal requiere más de 1000 mm de precipitación y en el desierto sonorense no hay muchos potreros planos con estas características. Continuará… ΩC

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Efecto de factores climáticos sobre la conducta reproductiva bovina en los trópicos. Una revisión (Segunda parte)

Producción:

En zonas húmedas y cálidas con precipitaciones abundantes, el pH del suelo es generalmente bajo, resultante de la lixiviación del calcio y fósforo. El valor nutritivo de las pasturas es muy bajo a consecuencia de su crecimiento acelerado. Los animales de estas áreas son generalmente de tamaño reducido debido a estas deficiencias que detienen el crecimiento de los animales con un atraso considerable de la madurez y una modificación de la estructura corporal.

Sin embargo, los efectos indirectos del clima son más evidentes en regiones semiáridas, en donde la marcada estacionalidad de las lluvias trae aparejada una escasez o falta total de alimentos en determinadas épocas.
Asimismo, la lluvia ejerce efectos directos sobre el animal al favorecer la disipación de calor mediante la evaporación. En un ambiente cálido, la humedad retenida en la cobertura pilosa del animal disminuirá el estrés térmico al evaporarse (Hafez).


RADIACIÓN SOLAR
La radiación solar está íntimamente relacionada con la temperatura atmosférica y con el grado de nubosidad y, por consiguiente, con las precipitaciones (Shell et al).
Sus efectos son de interés, dado que su intensidad es frecuentemente uno de los principales factores limitantes de la distribución del ganado en las áreas subtropicales (Shell et al).
La radiación procedente del sol y de los objetos que rodean al animal, suele añadirse a su carga de calor. Un animal que pastorea a campo abierto se ve expuesto a:
Radiación solar directa (ondas visibles e infrarrojas cortas).
Radiación solar reflejada en las nubes y otras partículas de la atmósfera.
Radiación solar reflejada por el suelo y otros objetos que rodean al animal (Shell et al).
Del calor radiante total que recibe del sol, un 50 % procede de las dos primeras fuentes y el resto de la tercera.

 

efecto

 

La totalidad de la energía del espectro solar no aparece distribuida uniformemente en toda la gama de longitudes de onda. La ultravioleta aporta aproximadamente solo el 1 %, las radiaciones visibles contribuyen con el 40-45% y las infrarrojas proporcionan el 50-60% restante (Shell et al). Una superficie clara refleja una proporción elevada de radiación visible, aunque muy poco de la infrarroja de onda larga. Además, el calor absorbido por el cuerpo del animal depende también de la postura, forma, tamaño, longitud de su pelo, el ángulo del sol, etc. (Shell et al). Para mejorar la productividad en ganado vacuno criados en climas calurosos: la protección de la radiación solar el uso y desarrollo genético que resistan el calor mejorar la nutrición (Brosh et al.)

LUZ
El mecanismo fotoperiodo controla el ciclo sexual en algunos animales domésticos. Sin embargo, no tiene un efecto notable sobre el comportamiento reproductivo del ganado mayor (Hafez). Pero se ha comprobado que existe una mayor asociación entre fotoperiodo, la temperatura y la insolación, son la presentación de estros (Villagómez et al). Indirectamente, la duración del fotoperiodo puede afectar a los animales al aumentar los períodos de vigilia y la actividad metabólica, lo que modifica los niveles de consumo de alimentos (Hafez). Existe una mayor proporción de vacas lactantes en estro a medida que se incrementa el fotoperiodo y se reduce la precipitación pluvial (Villagómez et al). Los rayos de la luz estimulan la pituitaria y como consecuencia provocan una reacción mediante la cual los animales mudan su pelo. A medida que los días se vuelven más cortos y las noches mas largas, el ganado comienza a desarrollar el pelo más largo de invierno. Por el contrario, cuando los días se alargan, los animales mudan su pelaje y el mismo se vuelve más corto y suave. Si el vacuno de zonas templadas se traslada a los trópicos, la escasa variación del fotoperiodo suele fracasar en la estimulación de la muda del pelo, determinando una degeneración progresiva y eventualmente la muerte (Hafez). En los bovinos se ha observado que hembras expuestas a una mayor cantidad de horas luz al día, alcanzan la pubertad a una edad más temprana que aquéllas expuestas a menos horas luz (Villagómez et al). Si bien el aprovechamiento de la sombra permite generalmente aumentar los rendimientos reproductivos, en relación con los rendimientos de animales expuestos a la radiación solar, tales incrementos se cifran a niveles bastante inferiores a los que se consideran económicamente rentables. Conviene entonces emplear otras técnicas que favorecen la regulación térmica. Por ejemplo, los baños por aspersión, a intervalos regulares, asociados eventualmente a ventilación forzada durante las horas más calorosas del día, mejoran considerablemente la fertilidad de las hembras.

NUBOSIDAD
La extensión y persistencia de la nubosidad ejerce un efecto indirecto sobre el medio ambiente del animal en los climas cálidos. Puede servir para calcular los niveles de radiación solar y de humedad. Por consiguiente, señala indirectamente los períodos de falta de confort de los animales.

PRESIÓN ATMOSFÉRICA
La modificación de la presión que tiene lugar entre las distintas alturas influye directamente sobre los animales. A causa de la disminución de la presión, los animales muestran dificultades en cubrir sus necesidades de oxígeno. Ante esta situación, deben aumentar el índice de hemoglobina. Además, la adaptación del organismo a la disminución de oxígeno se realiza también mediante un aumento de las frecuencias cardiaca y respiratoria (Hafezy Brosh et al).

CONCLUSIONES
En base a la experiencia de los autores y a manera de conclusión, a continuación se indican algunos puntos a tomar en cuenta para mitigar los efectos de los factores climáticos sobre la conducta reproductiva de bovinos en los trópicos: Proporcionar un sistema de ventilación que controle la temperatura corporal. Implementar rociadores de agua. Protección de los animales contra las radiaciones solares, directa e indirecta, por medio de sombras o techos apropiados. Proporcionar sombra en comederos y bebederos, para aumentar el consumo de alimento en animales con estrés calórico. Disponer de pulverizadores de agua. Proporcionar a los animales, baños por aspersión, en las horas más calurosas del día. Tratar de tener animales con pelaje blanco, ya que son las que absorben más fácilmente el calor y por lo tanto son menos sensibles al estrés calórico. Desarrollar genética adaptada en los animales, ya que pueden ser menos sensibles al estrés calórico. Implantación de embriones congelados. Inseminar con semen congelado, en época menos calurosa. Disponer de áreas libres en la Unidad de Producción y con sombra. Proporcionar el área requerida por animal, para mayor confort. Bañar a las hembras, antes del servicio y los 3 a 5 días siguientes. Inseminar o dar servicio en periodos menos calurosos. Implementar programas de sincronización de estros, para programar las inseminaciones o servicios. No aislar a las hembras por mucho tiempo, antes de la inseminación artificial o servicio. Balancear adecuadamente las dietas, proporcionando la energía necesaria, para compensar la disminución de ingesta que se presenta. Reducir la ingesta de fibra y aumentar la de proteína y energía. ΩC

Autor/es: Córdova-Izquierdo, Alejandro: Departamento de Producción Agrícola y Animal. Área de Investigación codesarrollo de la Producción Animal. Cuerpo Académico: Salud y Bienestar animal. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco. Aída Lorena Práctica Privada | Castillo Juárez, Héctor Departamento de Producción Agrícola y Animal. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco

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