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Estrategias de alimentación para ganado bovino en las regiones tropicales Destacado

Estrategias de alimentación para ganado bovino en las regiones tropicales

Producción:

Las regiones tropicales en México comprenden más de 24 millones de hectáreas, las cuales poseen un gran potencial forrajero para los bovinos, siendo esta la fuente de sustento más abundante y económica para producir leche y carne en forma económica. Actualmente en el trópico la producción de leche y carne sigue siendo la principal fuente de ingresos para los productores. En las zonas tropicales de México, es común observar que más del 80% de los ganaderos utilizan el sistema extensivo para producir leche, carne y becerros, siendo este sistema considerado como de bajos insumos donde muy pocas veces se utilizan suplementos alimenticios y minerales. En este sistema de producción los promedios de producción de leche, carne así como los índices reproductivos son bajos, siendo los principales factores limitantes la estacionalidad en la producción de forrajes a través del año, la baja calidad nutricional de los pastos, la alta incidencia de ecto y endoparásitos, así como el efecto negativo del becerro en crianza tradicional sobre la eficiencia reproductiva de las hembras. En el cuadro 1, se presentan algunos índices productivos y reproductivos en el trópico.

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Como se observa en el cuadro 1, los parámetros productivos y reproductivos del ganado bovino en el trópico son bajos y actualmente algunos de ellos han mejorado con la implementación de sistemas de pastoreo intensivos donde se emplea principalmente el pastoreo rotacional y cargas animales altas combinado dichos sistemas con la utilización de complementos alimenticios de bajo costo y el uso de forrajes ensilados o henificados. En el presente documento se hará una discusión de las principales causas que limitan la productividad de leche y carne en condiciones de trópico y posteriormente se hace una descripción de algunas estrategias de alimentación para hacer frente a dichos problemas. a). Estacionalidad en la producción de forrajes.
En la mayoría de las explotaciones productoras de leche y carne en el trópico (>90%), la única fuente de alimentación disponible para el ganado bovino son los forrajes. En estas explotaciones la producción forrajera se ve fuertemente afectada por las condiciones climáticas especialmente durante las épocas de estiaje (sequía) e invierno.

Durante la época de lluvias los forrajes inician su crecimiento (julio-noviembre), presentándose una abundancia de pasto en los ranchos el cual no llega a ser consumido por los animales y se presenta un marcado incremento en la producción de leche así como en las ganancias de peso de los becerros y toretes de engorda. Una vez finalizada la época de lluvias, se inicia un descenso de la temperatura con el inicio del otoño-invierno (noviembre-diciembre-marzo) donde el fotoperíodo es más corto y la productividad de forraje tiende a disminuir al igual que la producción de leche; posteriormente se presenta la época de sequía o estiaje donde los forrajes entran en latencia por la escasez de agua y continúa disminuyendo la producción láctea así como las ganancias de peso de los becerros. Durante las épocas de sequía e invierno, es importante realizar un manejo eficiente de la pradera especialmente disminuir la carga animal/ha a fin de que los animales logren satisfacer sus requerimientos de materia seca. En el caso de que las necesidades nutricionales y de materia seca de los animales estén por encima de la oferta de forraje se presentará una condición de sobrepastoreo la cual irá en decremento de la productividad animal, sin embargo cuando la pradera presente una gran disponibilidad de forraje y el consumo animal sea menor entonces se presentará un subpastoreo y el pasto perderá su calidad nutricional en un corto tiempo, reduciéndose el aporte de nutrimentos para el animal.

Por esto, es importante aprender a balancear la carga animal dependiendo de la época del año. En el siguiente cuadro se presentan los días de recuperación de la pradera de acuerdo a la época del año. Generalmente el tiempo de pastoreo en una pradera está relacionado con algunos factores importantes como: a). Carga animal. A mayor número de animales/ha se incrementa el consumo de forraje y por lo tanto se reduce la disponibilidad de pasto y los periodos de ocupación. b). Época del año. La producción de forraje es menor durante las épocas de seca e invierno en relación a la lluviosa, por lo que los periodos de ocupación deberán ser cortos (1⁄2 día o 1 día) a fin de evitar el sobrepastoreo. c). Disponibilidad de forraje. A mayor disponibilidad de forraje se deberá incrementar el tiempo de permanencia del ganado en la pradera y también deberá equilibrarse la carga animal. c). Estado fisiológico de los animales. Los animales pequeños consumen menos forraje, por lo que los periodos de ocupación se pueden alargar en comparación con animales de mayor peso donde implica reducir el tiempo de permanencia en la pradera. d). Uso de complementos alimenticios. El uso de complementos alimenticios reduce el consumo de materia seca en la pradera por lo que el periodo de ocupación puede aumentarse 1 o 1⁄2 día más. b). Calidad nutricional del forraje disponible en la pradera.
La calidad nutricional del forraje disponible en la pradera está directamente relacionada con el estado de madurez el cual a su vez es regulado por la temperatura ambiental. Se sabe ampliamente que a medida que la temperatura se incrementa, el forraje tiende a crecer más rápidamente y su grado de madurez es mayor causando una fuerte disminución del contenido de proteína digestible y un mayor incremento de las fracciones fibrosas indigestibles. En el trópico cuando el forraje es consumido después de los 30-35 días, los animales tienden a consumir un pasto de menor valor nutricional principalmente bajo en energía, minerales y proteína digestible, lo que repercute directamente en un menor consumo de nutrientes de calidad y por ende en una menor producción de leche y carne. Este problema es muy común observarlo en las explotaciones tropicales por lo que en muchas ocasiones es necesario hacer una complementación estratégica con el uso complementos alimenticios de bajo costo como ensilados, henificados o con bloques nutricionales.

En el caso de ganado bovino de carne el consumo de proteína está relacionado con el grado de digestibilidad de los forrajes y en el trópico, cuando estos son pobres en nitrógeno, los novillos tienden a ganar menos peso, acumulan menos músculo y dedican más tiempo a la rumia, lo que implica un mayor gasto energético. La disponibilidad de forraje también está asociada con los incrementos de peso y especialmente con la intensidad de pastoreo en términos de carga animal/ha. Se sabe bien, que a medida que se incrementa el número de novillos/ha, las ganancias de peso individuales disminuyen pero la productividad se aumenta por unidad de superficie. En la siguiente figura se observa la relación que existe entre la carga animal y la producción de carne en pastoreo. Estacionalidad en la producción de forraje y su relación con la producción de leche en el trópico. En las regiones tropicales existe una relación estrecha entre la productividad de forraje y el nivel de producción de leche. Los meses en que más leche se produce son de julio a octubre y donde tiende a disminuir la productividad son de diciembre a mayo.

Por esta situación se dice que en los ranchos del trópico la producción de leche es estacional, por lo que es necesario establecer programas estratégicos de complementación alimenticia a fin de reducir los desbalances de nutrimentos y de oferta de forraje para los animales en pastoreo. En la figura 2, se muestra la producción lechera en un rancho del trópico según el mes del año. También es importante mencionar que en numerosos trabajos de investigación mencionan que el nivel de consumo de materia seca con una buena calidad nutritiva (> 8% proteína cruda) está relacionado con la productividad de las vacas en pastoreo. Estudios realizados en el CEIEGT (1990) en el trópico húmedo con vacas F1 Holstein x Cebú en pastoreo de zacate Estrella Santo Domingo (Cynodon nlemfuensis) mencionan que para que una vaca de aproximadamente 450 kg produzca 1,0 kg de leche requiere consumir 2.0 kg de materia seca; asimismo vacas F1 que producen 7 a 8 lts de leche/día tienen un consumo de materia seca del 2.7% de su peso vivo. Suplementación Alimenticia a toretes en Pastoreo. Alternativas Estratégicas La suplementación alimenticia (energética y proteica) en el trópico debe ser estratégica y se justifica para incrementar la producción de carne/ha. En novillos de engorda se recomienda cuando la carga animal/ha es igual o mayor a 3.0 UA/ha. Las investigaciones de 12 años reportadas por el CEIEGT de la FMVZ-UNAM* (1998), indican que las mejores GDP fueron cuando se utilizaron suplementos alimenticios a razón del 1% del peso vivo Vs el 2% P.V., siendo estas de 1.1 Kg y 800.0 g/animal / día respectivamente. Esto se debe por un lado, a que un alto consumo de suplemento alimenticio causa un efecto sustitutivo por la materia seca de la pradera y por otro, a que el incremento calórico posprandium actúa en forma negativa sobre el consumo de forraje en el medio ambiente tropical. Con frecuencia se observa que los novillos de engorda tienen mejores respuestas a la suplementación cuando la oferta de pasto no es limitante y la calidad forrajera en términos de proteína cruda varía entre el 8 al 11%. Otra alternativa de suplementación que actualmente ha demostrado el mejoramiento de las GDP a bajo costo, es el uso de bloques nutricionales para pastoreo. Esta tecnología se está difundiendo cada vez más entre los ganaderos del trópico ya que es económica, el consumo de suplemento es moderado, son altos en energía y proteína (3.2 Mcal E.M/kg MS y 35.0% PC) y además son un excelente vehículo para suministrar proteína de sobrepaso y promotores de crecimiento polvosos. Para que los bloques nutricionales tengan respuestas positivas sobre las GDP, es necesario que los novillos dispongan de suficiente material fibroso en la pradera y que además sea bajo en proteína degradable.

En un estudio realizado por Velásquez (1997) con becerros de 200 Kg. en zacate Estrella Santo Domingo  (C. Nlemfuensis) y 2.35 UA/ha durante el otoño-invierno, utilizó bloques nutricionales con 30% y 40% de proteína cruda, observando GDP de 0.482 y 0.476 Kg. respectivamente con consumos de bloque/animal/día de 920.0 g. También se encontró que la producción de carne promedio para ambos tratamientos fue de 946.0 kg/ha/año. En otro estudio realizado por Domínguez (1999) durante la sequía utilizando novillos Cebú de 400 Kg. en praderas de zacate Insurgentes (B. brizantha) suplementados con bloque nutricional vs testigo observó GDP de 0.751 y 0.750 Kg. respectivamente, solamente que la suplementación permitió mantener una mayor carga animal, la cual fue de 3.1 y 2.7 UA/ha respectivamente.

Asimismo la producción de carne/ha/año fue de 848 Kg. y 740 kg/ha/año. El costo de 1.0 Kg de carne en ambos tratamientos fue de $11.00 y el rendimiento en canal se mejoró con la suplementación, siendo de 54.3% y 59.0% respectivamente. También el uso de bloque nutricional modificó el tiempo de pastoreo siendo en el lote testigo de 13.4 hrs y 12.3 hrs con bloque, mientras que la rumia disminuyó de 12.0 a 9.4 hrs. El estudio concluyó que la suplementación en la sequía a novillos de engorda en el trópico permitió: a). incrementar la carga animal del 15 a 20%, b). reducir el tiempo de pastoreo en 11% y la rumia en 22%, c). incrementar la producción/ha/año en 15% y aumentar la rentabilidad financiera de la engorda el 34% anual. Complementación alimenticia estratégica en el trópico. Una de los aspectos más importantes a considerar en la alimentación de bovinos en el trópico es la aplicación de técnicas de complementación alimenticia al ganado de leche o carne. Dentro de estas técnicas se encuentra el uso de ensilajes de forrajes con granos como el sorgo y el maíz y de gramíneas forrajeras.

Actualmente los ensilajes de maíz o sorgo han dado mejores resultados en relación a las gramíneas ya que su contenido energético es alto así como su nivel proteico. En estudios realizados en ranchos ganaderos del trópico seco de Veracruz, se han observado incrementos de leche/vaca/día de hasta 3.0 kg en relación con el uso de ensilados de gramíneas. Asimismo, también se ha observado cambios positivos en la condición corporal de las vacas hasta de 1.0 puntos de condición corporal en relación a animales testigo sin complementos de silos de maíz o sorgo. Otro tipo de complementación estratégica que año con año ha sido de gran ayuda para mantener el peso del ganado de engorda y la producción de leche es el uso de forrajes henificados como el zacate Pangola, Mombaza e Insurgente; aunque estos forrajes son considerados como de mediana calidad nutricional, su uso adquiere una mayor importancia en las regiones tropicales secas de México, especialmente donde la época de estiaje tiene una duración de 4 a 7 meses. El proceso de henificación requiere maquinaria especializada de alto costo sin embargo en muchas explotaciones ganaderas esta inversión se considera baja comparada con lo que representa una disminución del ingreso económico por una reducción en la producción de leche. Algunos ganaderos destinan varias hectáreas de su rancho para el establecimiento de forrajes destinados a la elaboración de pacas tanto para el uso en su ganado como para venta al público. Otra alternativa de complementación estratégica que se está difundiendo cada vez más entre los productores del trópico es el uso de los denominados bloques nutricionales. Esta tecnología se está difundiendo cada vez más entre los ganaderos del trópico ya que es económica, el consumo de suplemento es moderado, son altos en energía y proteína (3.2 Mcal E.M/kg MS y 35.0% PC) y además son un excelente vehículo para suministrar proteína de sobrepaso y promotores de crecimiento polvosos. Para que los bloques nutricionales tengan respuestas positivas sobre las GDP, es necesario que los novillos dispongan de suficiente material fibroso en la pradera y que además sea bajo en proteína degradable. En un estudio realizado por Velásquez (1997) con becerros de 200 Kg. en zacate Estrella Santo Domingo
(C. Nlemfuensis) y 2.35 UA/ha durante el otoño-invierno, utilizó bloques nutricionales con 30% y 40% de proteína cruda, observando GDP de 0.482 y 0.476 Kg. respectivamente con consumos de bloque/animal/día de 920.0 g. También se encontró que la producción de carne promedio para ambos tratamientos fue de 946.0 kg/ha/año. En otro estudio realizado por Domínguez (1999) durante la sequía utilizando novillos Cebú de 400 Kg. en praderas de zacate Insurgentes (B. brizantha) suplementados con bloque nutricional Vs testigo observó GDP de 0.751 y 0.750 Kg. respectivamente, solamente que la suplementación permitió mantener una mayor carga animal, la cual fue de 3.1 y 2.7 UA/ha respectivamente.

Asimismo la producción de carne/ha/año fue de 848 Kg. y 740 kg/ha/año. Por lo anteriormente expuesto, es importante mencionar que los sistemas de producción de doble propósito deben modernizarse en la implementación y uso de técnicas de alimentación a bajo costo y con adecuada rentabilidad. La productividad de los ranchos ganaderos en el trópico debe apoyarse con el uso estratégico de complementos alimenticios disponibles en cada región, pero además es necesario que se intensifique la productividad de forrajes de corte (ensilados y henificados) para mantener o incrementar los ingresos del rancho y hacer más eficiente la productividad. Los ranchos ganaderos en el trópico así como sus propietarios deben cambiar de una fase tradicionalista a una de innovación tecnológica ya que los costos de los insumos, mano de obra, energéticos, etc, se han elevado considerablemente y los flujos de efectivo se han reducido considerablemente poniendo la actividad ganadera en riesgo para las familias de los productores en México. ΩC

 

Autor/es: MC. Fernando Livas Calderón*

Modificado por última vez enLunes, 09 Febrero 2015 22:29
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