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La morera una interesante alternativa forrajera para la ganadería mayor y menor en chile (Segunda parte) Destacado

La morera una interesante alternativa forrajera para la ganadería mayor y menor en chile (Segunda parte)

Producción:

Palatabilidad.
Una de las cualidades principales de la morera como forraje es su alta palatabilidad. Los pequeños rumiantes consumen ávidamente las hojas y los tallos tiernos frescos primeramente, aún cuando no hayan sido expuestos a este forraje previamente. Luego, si el forraje se les ha ofrecido entero, pueden arrancar la corteza de las ramas. Los bovinos consumen la totalidad de la biomasa si esta finamente molida. Hay un reporte (J egou et al.), de un consumo de materia seca cuando se ofreció fresca ad libitum de 4,2% del peso vivo en cabras lactantes, el cual es más alto que otros follajes de árboles. Jayal y Kehar; reportaron consumos de materia seca de morera del 3,44% de peso vivo en ovinos bajo condiciones experimentales. Los animales prefieren inicialmente la morera sobre otros forrajes ofrecidos simultáneamente, e incluso buscan hasta el fondo de un montón de forraje hasta encontrar la morera (Antonio Rota, FAO Barbados, comunicación personal). En un estudio comparativo, Prasad y Reddy; reportaron consumos mayores de materia seca de hojas de morera en ovinos que en cabras (3,55 vs 2,74 kg MS/100kg peso vivo). Prácticas culturales Establecimiento. El método de plantación más común a nivel mundial es por esquejes, pero en ciertos lugares se prefiere la semilla.

morera II b

Como es el caso de otras forrajeras tropicales perennes, para sistemas de corte y acarreo, el sembrar por semilla probablemente asegura un sistema radical más profundo con mayor capacidad para encontrar agua y nutrientes, que se reflejará en mayor productividad y más larga longevidad. Las semillas pueden también ser la manera más barata y aceptable para transportar, mantener en cuarentena y almacenar germoplasma. Las ventajas de la reproducción vegetativa (por esquejes) son la garantía de las características productivas, la facilidad de obtención de material y la facilidad de plantación. El establecimiento de plantas machos puede ser preferida cuando se introduce germoplasma importado a lugares nuevos para evitar su expansión involuntaria (Morgan P. Doran, Universidad de California, Davis, EE.UU., comunicación personal). Como es el caso de la mayoría de los forrajes perennes, el tiempo y los costos de establecimiento (principalmente para la preparación de tierra, la siembra y el control de malezas) son aspectos críticos para la introducción exitosa de la morera.

Cultivo.
La morera se cultiva por su fruto en árboles aislados o en huertos caseros para la producción de gusano de seda a pequeña escala a lo largo de cercos o intercalado con otros cultivos en los sistemas de producción mixta; en cultivo puro en proyectos grandes de seda o producción intensiva de forraje; y en mezclas con leguminosas fijadoras de N para la producción intensiva de forraje (Talamucci y Pardini). También se haya mezclada con otros árboles en bosques naturales o en plantaciones. Fertilización. Todos los nutrientes extraídos por la morera para su crecimiento tienen que venir del suelo o del subsuelo, pues la morera no fija nitrógeno. En cultivos puros, los fertilizantes químicos o orgánicos (abonos animales o vegetales) deben ser usados para reponer los nutrientes extraídos en el follaje para poder mantener una producción sostenible. La asociación con leguminosas con efectiva fijación de nitrógeno por medio del rizobium puede reducir los insumos de fertilizantes y puede que sea la mejor combinación en muchas situaciones, pero aún reciclando los nutrientes contenidos en las excretas animales, fertilizantes adicionales pueden ser requeridos para obtener rendimientos máximos (J.E. Benavides, comunicación persona l). Las respuestas a los fertilizantes nitrogenados han sido claramente demostradas, tanto en forma inorgánica como orgánica, con mejores respuestas a la primera. Según Kamimura et al., el nivel de nitrógeno del suelo es el factor principal para el crecimiento de la morera.

Cosecha y conservación del forraje.
Para alimentar al gusano de seda se cosechan ya sea las hojas en forma individual, los rebrotes o toda la rama, dependiendo de los requerimientos alimenticios de la larva y de los costos (FAO). Al gusano se le ofrece el follaje fresco, aunque se están desarrollando en forma experimental otras metodologías. Para la alimentación de los rumiantes, el método preferido ha sido el corte de las ramas a mano, aunque se puede predecir que un corte mecánico sea usado en el futuro para facilitar la alimentación en fresco a grande escala o para el secado artificial. La conservación del forraje de morera por medio de ensilado ha sido logrado con éxito (Vallejo y González; citado por Benavides) y ha habido otros estudios preliminares en el secado de las hojas (Ojeda et al). Las láminas de las hojas se secan bajo el sol en unas horas pero se requiere más tiempo para los pecíolos y tallos. Un acondicionamiento del follaje (ejemplo, pasándolo por rodillos) facilitará el secado de los tallos y con esto se evitará el deterioro de la calidad nutritiva de las hojas por exposición excesiva a los rayos solares o al calor. Las variedades diploides se secan más rápido ya que tienden a tener más estomas por unidad de área foliar (Govindan et al).

Rendimientos.
La producción de hojas y materia seca por hectárea de morera depende de la variedad, la localidad, la densidad de siembra, las aplicaciones de fertilizantes y la técnica de cosecha. El rendimiento de biomasa y la proporción de hojas varía con la especie y la variedad. El clima (precipitación y radiación solar) y la fertilidad del suelo, son factores determinantes en la productividad (Espinoza et al). Incrementando la densidad de siembra se aumentan los rendimientos de hoja (Gong et al). Rendimientos de hojas frescas de hasta 40 ton/ha/año (aproximadamente 10 ton de materia seca) han sido reportadas en la India (Mehla et al.), y en Costa Rica (Espinoza; citado por Benavides). Rendimientos máximos de materia seca de material comestible (hojas y tallos tiernos) fueron 15,5 y 45,2 ton/ha/año, respectivamente. Cosechas de materia seca de hojas de menos de 10 ton/ha/año se pueden esperar bajo condiciones de producción menos intensiva. Comportamiento animal con morera Rumiantes. Aunque el alto valor de la morera para las vacas lecheras ha sido reconocido desde hace tiempo en Italia (Vezzani; Maymore et al) ha sido usada en forma tradicional en los países del Himalaya, la investigación de morera para rumiantes ha sido más bien escasa. Jayal y Kehar, basados en los valores altos de digestibilidad de las hojas de M. indica, sugirieron que la morera podría ser usada como suplemento a las dietas de forrajes de menor calidad. La morera ha sido usada para reemplazar exitosamente los concentrados de granos en vacas en lactación (Cuadro 1). Los rendimientos de leche no disminuyeron cuando se reemplazó el 75% del concentrado con morera. La producción de leche de las cabras se incrementó con los niveles de morera en substitución del pasto King. En el CATIE, un módulo de dos cabras lecheras (Saanen x Toggenburg) alimentadas exclusivamente con follaje de morera de 775 m2 (17.000 plantas/ha) en asociación con Erytrina berteroana (5.128 árboles/ha) solo como follaje verde y con pasto King de 425 m2, produjo un promedio de 4 litros por día, equivalente a más de 12.000 litros por ha/año (Oviedo et al). También en Costa Rica, las ganancias de peso de toros de raza Romosinuano (raza criolla) alimentados con pasto elefante, se incrementaron a más de 900 g/d cuando la morera se dio como suplemento al 1,7% de su peso vivo como MS (González, citado por Benavides). El Cuadro 2 presenta los resultados de un experimento en Guatemala con novillos castrados Cebú-Pardo Suizo alimentados con niveles crecientes de morera como suplemento a su dieta basal de ensilaje de sorgo. Aunque las tasas de crecimiento con el nivel más alto de morera no fueron impresionantes (195 g/d) debido probablemente a la baja calidad del forraje basal, este ensayo demuestra nuevamente su valor como suplemento. La tasa de crecimiento diario de las terneras (0-4 meses) no fue afectado cuando se ofrecieron hojas de morera ad libitum y se redujo la cantidad de concentrado ofrecido a solo el 25% de lo habitual. (González y Mejía). En corderos las ganancias llegaron a 100 g/d cuando el pasto King se suplementó con 1,5% de MS de morera (Benavides). Sistemas de producción pecuaria La manera tradicional de usar la morera como alimento en las zonas de producción de gusano de seda, es de dar los residuos no consumidos por el gusano a los animales domésticos. Un modelo integrado de producción de seda y leche ha sido propuesto por Mehla et al., en el cual las vacas solo reciben residuos de morera y concentrado. La producción de proteína comestible y la generación de empleo es mucho mayor que con el cultivo de granos básicos. El residuo de morera es arrojado a los estanques de policultivo de peces en el sistema Chino de diques y estanques, el cual es uno de los sistemas agrícolas de bajos insumos más intensivos y que produce alimento e ingresos para un gran número de personas (Korn). En las áreas de producción de morera, en cultivo puro o en asociación, así como en aquellas donde la morera crece en forma natural, el corte y acarreo es la manera más práctica de usar la morera para el ganado (Benavides et al). El follaje de morera puede constituir el suplemento a dietas basadas en forrajes de baja calidad o el alimento principal de la ración. Una integración natural de morera y ganado ocurre en regiones del Cercano Oriente y Asia Central donde los árboles de morera se tienen para fruta. Las hojas que caen en el otoño son consumidas por los animales. Ya que la maduración de los frutos ocurre en la primavera o a principios del verano, puede ser posible cosechar las hojas, una o más veces, antes del invierno. El único intento, hasta ahora, de utilizar morera directamente en pastoreo han sido el de Talamucci y Pardini, quienes propusieron una asociación complementaria con el trébol subterráneo (Trifolium subterraneum) para ovinos y bovinos en Toscania (Italia). La morera se beneficia de la fijación de nitrógeno por el trébol y a su vez contribuye con forraje de alta calidad en el verano. La asociación produce más forraje que los cultivos individuales. CONCLUSIONES El resultado neto del largo período de selección y mejoramiento de la morera la ha hecho ser comparable o superior a muchos otros forrajes en términos de valor nutritivo y rendimiento de nutrientes digestibles. Sus rendimientos, su calidad y su disponibilidad en diversas partes del mundo, hacen de la morera una opción muy importante para intensificación de la producción animal, o para explotaciones donde la superficie es limitante, especialmente en aquellos lugares donde existen o se pueden aplicar suficientes nutrientes para asegurar altos rendimientos de biomasa. Los altos contenidos de minerales de las hojas de morera deben ser tomado en consideración cuando se calculan los balances de nutrientes y las necesidades de fertilización para evitar la pérdida de la fertilidad del suelo. Considerando su alto valor nutritivo y su palatabilidad, el follaje de morera es valioso a medida que el animal tiene mayores requerimientos. En igualdad de circunstancias, los animales con mayores requerimientos nutritivos por unidad de peso deben tener la prioridad al utilizar la morera. Esto significa, los animales más jóvenes o aquello en lactancia, dentro de una especie. En sistemas de producción de leche, la morera podría estar asociada a la utilización de los purines como fertilización básica, con lo cual se lograría minimizar los costos de fertilización ΩC

 

Autor/es: Héctor Manterola
Continuará…

Modificado por última vez enLunes, 09 Febrero 2015 22:30
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