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La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (7a Última parte) Destacado

Producción:

El cultivo de maralfalfa ha cobrado interés en Sonora a pesar de la falta de información técnica y de pruebas experimentales que valoren los rendimientos reales. Aun así con los escasos informes de investigación, los productores ganaderos buscan la manera de establecer este forraje.

En Colombia, origen de su distribución y posible cruzamiento, así como en zonas del trópico de Suramérica se reportan rendimientos de corte fresco de 400 toneladas de forraje verde con 18% de proteína cruda. En México los productores del estado de Zacatecas han sido los diseminadores de estas cepas de maralfalfa reportando rendimientos de 210–300 Ton FV/ha/año con proteína de 13 a 17%. En el estado de Sonora lotes sembrados en Santana, Pueblo Yaqui, Huatabampo y Valle del Yaqui no han cuantificado bien los rendimientos comerciales, reportando análisis de laboratorio con proteínas de 19.7% P.C. cortada a los 40 días, 8.3% de P.C. con forraje cortado a los 100 días y de 5.8% de P.C. con forraje que pasa de 120 días de rebrote.

 

maralfalfaoct1

 

El INIFAP-CIRNO del Valle del Yaqui está llevando el seguimiento agronómico y bromatológico de una parcela de maralfalfa dedicada a la producción de semilla.

 

q) CRUZAMIENTOS PARA HIBRIDACIÓN.

Pennisetum purpureum 2n=4X (aaaa) X Pennisetum americanum 2n=2X(aa) (28 cromosomas y 4 genomas)           (14 cromosomas y 2 genomas)


Resulta en un híbrido:Pennisetum triploide 2n=3X(aaa)/ 
(21 cromosomas y 3 genomas) el cual es infértil.


Con la aplicación de colchicina González 2008; resulta en: híbrido Pennisetum hexaploide 2n=6X (aaaaaa)/ (42 cromosomas y 6 genomas) pudiendo ser fértil.

Donde X= genoma de 7 cromosomas.

La taxonomía del género Pennisetum tiene especies como americanum, glaucum, purpureum, clandestinum, typhides, violaceum, villosum. Ramírez, et. al.

Se explica ampliamente en la sección I de Antecedentes Históricos página 4.

r) PRODUCCIÓN DE FORRAJE.

Evaluaciones del rendimiento de la producción en forraje de materia seca por hectárea y por año. Las referencias de Trejo, Solís y Vera; se reportan rendimientos en temporal de 13 Ton de M.S./ha/año sin fertilizantes y cuando se fertiliza pueden obtenerse 23 Ton, equivalentes a más de 115 Ton de materia verde. En el artículo, otros autores reportan para maralfalfa rendimientos de 20.2, 27.8, 33.9 y 37.04 Ton de M.S./ha/año con dosis aplicadas de 0, 150, 300 y 450 kg de N/ha/año. Roncallo, Sierra y Castro; observaron que la asociación con Leucaena incrementa los rendimientos a la par que la fertilización con urea, con rendimientos de 80 Ton/ha en verde o 12 Ton de MS/ha con 15% de MS y una relación hoja: tallo de 0.48. Los resultados están indicando la posibilidad de asociar el cultivo con leguminosas como Clitoria ternatea, Cajanus cajan, Neonotonia wightii, Desmanthus virgatus y Sesabania sesban.

En suelos fértiles la eficiencia para el aprovechamiento de una dosis alta de nitrógeno a la respuesta de producción se reduce. Hay un incremento en la producción de tallos, pero no en el peso de las hojas, por lo que dosis superiores a los 270 kg de N/ha/año no mejoran la relación hoja: tallo de 1.38 a los 60 días, encontrándose un número de cañas por macollo entre 26,39 y hasta 47 tallos basales, con cortes a los 56 días. La proteína de la maralfalfa varía 12.46, 10.80, 7.12% para 35, 45 y 60 días al corte respectivamente.

El incremento en la dosis de fertilización no se ve reflejado en un incremento de la proteína del pasto. Utilizando altas dosis de fertilizante nitrogenado, no es sinónimo de mayores rendimientos ni calidad nutritiva. El suelo y la genética de la planta reducen su eficiencia. Los nitritos se acumulan en el tallo y no tanto en las hojas como proteína celular. El animal consume estos nitritos reduciendo su tasa de crecimiento al presentar pérdida de ánimo y anemia en la sangre. Hay un desgaste de energía metabólica para eliminar por los pulmones y orina los excesos de nitritos, el oxígeno de las sangre se reduce, hay menos proteína pasante, baja el consumo voluntario de forraje como reflejo del nivel de toxicidad con una menor ganancia de peso diario o baja en la producción de leche diaria.

El nitrógeno contenido en el agua de riego de las lagunas de oxidación de granjas porcinas tiene una respuesta favorable al rendimiento de forraje que un fertilizante químico como la urea, cuando se aplica la misma cantidad de nitrógeno al suelo. Posiblemente sea un efecto de los componentes de la cerdasa que aportan materia orgánica y minerales al suelo aunado al exceso de humedad que el riego implica para alcanzar dosis altas de fertilización con un abono líquido.

Los híbridos utilizados en el experimento de Trejo, Solís y Vera, con más de 1000 mm de precipitación, obtuvieron rendimientos promedio de 147 toneladas de por hectárea por año.

El experimento de Araya y Boschini; cuantificó que la producción de forraje en materia seca por hectárea para Pennisetum purpureum King Grass 15.3, Taiwan 13.9, Gigante o Elefante 12.2, Camerún dulce de color morado en hojas, flor y tallos 6.9, Elefante Enano Mott 4.7 toneladas con muchas hojas, en un área con 2050 mm de precipitación y reportando una edad óptima de corte a los 70 días. La calidad del forraje del elefante enano fue superior a los otros cultivares con un contenido de 16.51% de proteína cruda y al presentar muchas hojas tuvo una relación hoja: tallo de 1.73. Haciendo cortes separados se midió que Taiwan y King Grass produjeron 24 toneladas de hojas verdes por hectárea y 59 Ton de tallos frescos, para un total promedio de materia seca de 15 toneladas/ha. El cultivo al corte de 70 días tenía 20% de materia seca y 80% de humedad, con un 9.4% de proteína cruda y 16.2% de cenizas. A mayor edad crecen los tallos pero no las hojas

Los reportes de Del Ángel; con rendimientos por hectárea de forraje fresco en dos predios en Jalisco, México con maralfalfa; de segundo corte a los 105 días 146 Ton a 4.46 metros de altura, 2do corte a los 90 días 128 Ton con plantas de 3.74 m de altura.

Una prueba realizada por Cerdas y Vajellos; en parcelas independientes sembradas con Camerún púrpura en dos predios costeros de Costa Rica localizadas entre 50 y 90 msnm con una precipitación anual de 1700 mm, utilizando al rebrote 180 kilos de P2O5 de superfosfato triple y dosis de fertilizantes usando nitrato de amonio a partir de 0, 150, 300 y 450 kg de N/ha/año, con edades al corte a partir de los 30, 60, 90 días. Se obtuvieron en el primer predio rendimientos de materia seca de 8.5, 11.5, 12.7 y 13.7 Ton y en el segundo 5.9, 9.8, 12.3, y 14.4 Ton M.S/ha según la dosis de fertilizantes. También la biomasa se incrementa linealmente en el 1er lote con la edad al corte resultando en 8.9, 11.3 y 14.7 Ton de M.S. y en la 2da pradera 5.0, 10.3 y 16.5, con. La respuesta al fertilizante y la edad al corte se recomiendan 450 kg de N/ha al año cortando a los 90 días al rebrote con rendimientos en verde de 65 Ton/ha con 17 a 25% de biomasa en materia seca a los 60 y 90 días respectivamente. Esto representa incrementos de forraje verde por hectárea de 250 kilos por día. No se cuantificó la calidad nutritiva del forraje. Se deduce que con fertilizantes de 450 kg de N a los 90 días se cosechan 80-90 Ton al corte verde, similares a un sorgo forrajero. Otros trabajos han reportado rendimientos de 4.7 Ton de MS/ha/años hasta 22.4 Ton para el cultivar de Camerún recomendando cosechar antes de la floración entre 60 y 70 días.

En Venezuela un predio localizado a 67 msnm sobre el bosque húmedo con 1900 mm de lluvia; Márquez, et. al., realizaron una prueba con Taiwan A-146, Morado y Maralfafa. El mayor rendimiento en dos cortes fue para Taiwan 41 Tn de M.S. cortado a los 63 días y fertilizado con N2 a razón de 343 N/ha/año, seguido de maralfalfa con 37.7 Ton de MS/ha/año, obteniéndose 21.0% de materia seca del corte fresco. El porcentaje de materia seca incrementa con los días al corte y el % de P.C. decrece, aunque hay reportes que indican que puede ser más bajo todavía: 35 días (13.8% MS) (12.46%PC), 45 días (18.5%MS) (10.80%PC) y 60 días (24.4%MS) (7.12%PC). La fertilización con urea a razón de 686 kg de Urea/ha/año no reportó mayores rendimientos, ni proteína, obteniéndose 3 kg de proteína por cada kg de nitrógeno añadido al suelo en forma de urea y dejando un reservorio para el próximo ciclo. La mejor proteína se obtuvo con el cv Morado a los 49 días al corte.

En las Islas Canarias con 200 mm de lluvia a orillas de la costa se llevó a cabo un experimento con irrigación por goteo utilizando cerdaza como fertilizante. Palacios et. al., concluyen que entre 55 y 60 días se debe cortar la maralfalfa para obtener buenos rebrotes aún mejores que si se cortara a los 90 días de intervalo. Se aplicaron 62.5 Ton de boñiga de cabra aportando 250 kg de N/ha, se estima que el 50% está disponible el segundo año. Al tercer corte la proteína cruda disminuye si no hay N disponible en el suelo por lo que se requiere fertilizar periódicamente. Hay autores que reportan máximos rendimientos entre 40 a 85 Ton de MS/ha/año. Con fertilización fraccionada 142 kg N/ha/corte y riegos ligeros frecuentes se logran rendimientos de 50 Ton/ha de forraje verde cada 60 días si existe una radiación solar alta. La maralfalfa requiere un programa de monitoreo N-P-K y otros mejoradores del suelo para no perder la fertilidad del terreno y garantizar el rendimiento anual del cultivo.

En la Universidad Autónoma de Aguascalientes el equipo de colaboradores Haubi; reportan incrementos en la fibra detergente neutro (FDN) de 62.42 a 75.46% conforme madura el cultivo de maralfalfa. La fibra detergente ácido (FDA) 37.6 a 50.9%. La proteína cruda (PC) disminuyó de 14.85 a 6.4%. La producción se incrementa de 8.2 Ton de materia seca/ha a los 30 días hasta 85.7 Ton de MS/ha a los 105 días al corte, la digestibilidad verdadera se reduce de 75% a menos de 50% en este mismo período. La máxima ganancia económica del forraje se logra pasando los 90 días al corte si se ensila comparado con silo de maíz.

El trabajo de tesis de Bruckner; reporta que la maralfalfa debe cortarse cada 75 días del rebrote para obtener una producción de 37.29 Ton de forraje verde por hectárea en tres cortes equivalente a 9.06 toneladas de materia seca, con un contenido de proteína cruda de 12.4%. A los 30 días se obtiene 15.70% de P.C. Los rendimientos son bajos por la falta de lluvias.

s) RESULTADOS POR DISEÑO ESPACIAL DE SIEMBRA

La revisión bibliográfica de Andrade 2009 (38) utiliza varios reportes que alertan sobre la decisión del mejor diseño espacial de siembra. Los rendimientos de forraje verde y materia seca fueron mejores con 50 cm de distancia entre surcos que a una distancia de 80cm. Un estudio encontró que a 80 cm entre surcos superaba el rendimiento que una parcela sembrada a 60 cm de distancia. Otro ensayo concluyó que a 120 cm entre surcos se obtenían mejores resultados de macollos y altura de las plantas por existir menor competencia por luz solar contra las siembras a 60 y 90 centímetros. El diseño espacial es más importante para el objetivo del producto que se quiere cosechar.

Durante el desarrollo de la tesis, Andrade midió cada 10 días el crecimiento linear que resultó con plantas que tenían más de 320 cm de altura a los 70 días al corte y de 340 cm a los 90 días, sin importar la separación entre surcos. Cierto que hay reportes de otras investigaciones con 270 y hasta de 113 cm de altura por planta a los 75 días, e incluso de 173 cm a los 105 días al corte.

El número de macollos por metro lineal fue de 48 cañas a los 90 días, siendo de 44 cañas en siembra simple y de 52 cañas a doble chorrillo. La siembra a 1 metro de distancia entre surcos resultó con 55 cañas por macollo; siendo de 45 y 43 cañas para 60 y 80 cm entre surcos respectivamente. El diámetro encontrado en las cañas favorece como productora de semilla a una mayor distancia entre surcos; siendo de 14, 15 y 16 milímetros para las distancias entre surcos correspondientes a 60, 80 y 100 cm.

El rendimiento de forraje verde y materia seca cortando a los 70 días favorece a las siembras con surcos sembrados a doble chorro con 127 toneladas de forraje verde por ha equivalentes a 22 Ton/ha de materia seca. La distancia entre surcos no tuvo diferencias significativas para rendimiento en forraje. La producción de forraje por parcela experimental osciló entre 90 Ton/ha F.V. o 15.6 Ton/ha M.S. hasta 130 Ton/ha de F.V. o 22.7 Ton/ha de M.S. para la producción más baja y más alta respectivamente; considerando que en la misma prueba la especie comparativa Panicum maximum tuvo rendimientos de 38 Ton/ha de forraje verde y 6.3 toneladas por hectárea de materia seca a los 70 días al corte. El forraje verde contenía aproximadamente 17% de materia seca al momento del corte. Otras pruebas de maralfalfa reportan rendimientos de forraje cortado de 2.7, 6.4 y 8.6 Ton/ha de M.S. indicando que condiciones adversas al cultivo reducen los rendimientos.

Continuando con la prueba experimental de Andrade no encontró diferencias en el rendimiento con cortes a los 90 días. La parcela con el menor rendimiento fue de 110 Ton/ha de forraje verde equivalente a 25 Ton/ha de materia seca, la pesada mayor fue de 140 Ton/ha de F.V. con 32 Ton/ha de M.S. Se compara con Panicum máximum con 39 Ton/ha de F.V o 9 Ton/ha de materia seca bajo las mismas condiciones de manejo.

Es necesario referirse a los resultados de investigación obtenidos por INIFAP de la zona Fuerte Mayo al sur de Sonora del inciso e) Diseño de siembra en página 17.

t) CONSUMO ANIMAL DE ALIMENTO FORRAJERO.


Los pastos de corte pueden ser utilizados para pastoreo, corte en verde picado, ensilaje y en menor sugerencia como pastura henificada con rendimientos para el pasto elefante de 50 Ton de MS/ha/año con cortes a los 56 días Gonzáles, et. al. Los cultivares híbridos de Pennisetum se pueden ensilar con edad al corte superior a los 70 días de rebrote, resultando en silos con 7% de proteína cruda y digestibilidad del forraje superior al 50% Reyes, et. al.

La prueba experimental de Chacón y Vargas; en una pradera que recibe 1502 mm de precipitación anual, utilizando cabras adultas que recibían un 1 kg de concentrado, cuantificó un consumo de forraje verde de 1990 gramos por día cortando a los 60 días, obteniéndose una mejor digestibilidad al existir una mejor relación hoja: tallo. El corte a los 75 días el consumo en verde bajó 10% y a los 90 días se redujo 17% con una ingesta promedio por animal de 1640 gramos en verde. El consumo de materia seca 250 g/día fue similar en las tres fechas de corte, indicando el contenido de agua de forraje. El porcentaje consumido de lo ofrecido pasó de 71, 65 y 59%. A mayor edad y madurez del forraje la selectividad se reflejó en su utilización.

En Yucatán, Ortiz y colaboradores; utilizando ovinos pelibuey realizaron la evaluación del consumo de alimento utilizando pasto CT-115 (40%) con suplemento comercial (60% de la dieta diaria) de 16% de P.C. y lo sustituyeron con heno de huaje Leucaena leucocephala a razón de o, 15, 30 y 45% de la dieta. Los borregos crecieron más de 130 gramos diarios y el rendimiento en canal fue superior al 52%.

u) MEJORADOR DE SUELO

La maralfalfa es un forraje de corte de altos rendimientos con capacidad de extraer nutrientes del suelo más allá de las dosis de fertilizantes aplicados. Sin embargo Ramírez, et. al., cuantificó que la penetración rápida y profunda de las raíces hace que sea un agente recuperador de la estructura del suelo ya que a más profundidad de 20 cm existe una mayor masa de raíces que en la parte superior por lo que induce a la formación de agregados, disminuye la densidad aparente e incrementa la estabilidad estructural, con ello se reduce la erosión.

v) ENSILADO DE MARALFALFA.


El ensilado de maralfalfa puede mejorarse con la inclusión de una fuente de carbohidratos solubles como la yuca ya que facilita la fermentación y degradación de otros sustratos por estimular el crecimiento de bacterias ácido láctico y reducir las bacterias saprófitas Maza, Vergara y Paternina. En el noroeste de México, ésta aplicación de carbohidratos se logra con melaza y grano molido que aporta el almidón esparcido en capas periódicas dentro la fosa del silo.

La maralfalfa contiene (<24% de MS) una baja concentración de materia seca a los 60 días de rebrote, lo que favorece el crecimiento de bacterias de clostridium y el silo produce ácido butírico, con olor putrefacto. Erazo; en su tesis señala que al ensilado de maralfalfa cortada a los 60 días se le puede agregar 4% de melaza o 10% de grano triturado, del peso del forraje verde picado para mejorar la calidad de fermentación del silo. También acidificantes a base de ácido clorhídrico, sulfúrico o fórmico. Se puede agregar paja molida para que absorban los remanentes de agua que se exprime con el apisonamiento del forraje verde. El forraje que se va a pisonear debe contener al menos 70 a 73% de humedad, o sea 30% de materia seca como ideal y solo aceptar un máximo de 80% de humedad, a mayor humedad del forraje cortado se puede podrir el silo.

La fecha ideal para conservar el forraje varía dependiendo del método de ensilado, ya que un forraje tierno que no tenga más del 20% de materia seca puede ocasionar pérdidas por putrefacción debido al alto contenido de agua del forraje. El uso de micro silos en bolsas de plástico permiten cortar la maralfalfa a los 45 días del rebrote lográndose un forraje de 10% de P.C., Fibra Detergente Neutro (FDN) de 61.7%, grasa en 13% y la materia seca (M.S.) de 15.7% Hernández Bustamante, et. al.

w) FISIOLOGIA DEL CRECIMIENTO A TRES CORTES.

La tesis de Cunuhay y Choloquinga; sembraron a densidades de 50 cm X 50 cm entre surcos y estacas de semillas. Utilizando fertilizantes y buena precipitación lograron los siguientes comportamientos en crecimiento y entre cortes. La maralfalfa la consumen aves, cerdos, bovinos, equinos, caprinos y ovinos. El ganado lechero lo prefiere verde picado en fresco; las reses de engorda y equinos aceptan un forraje cortado y aireado dos días después para consumirlo picado o ensilado.

Para ensilar en fresco se recomienda el corte de la tarde porque ha disminuido la humedad de la planta por transpiración y se adecua a las recomendaciones para la fermentación.

Más del 95% de las estacas sembradas brotaron y a los 60 días de crecimiento alcanzaron una altura de corte mayor a los 3.0 metros. En la recuperación del rebrote a los 60 días la altura alcanzó más de 1.80 metros y a los 75 días más de 2.70 metros. A los 60 días después del segundo corte la altura de recuperación era mayor a los 0.90 m y a los 90 días a 1.75 metros. Estos factores de crecimiento se ven afectados por el fotoperiodo de la estación del año, horas luz, temperatura y humedad relativa nocturnas, dosis de fertilizantes y riego o precipitaciones.

Después de la siembra a los 60 días el macollo tiene 14 cañas, a los 90 días se ha incrementado a más de 25 cañas y a los 120 días alcanza 34 cañas. Después del primer corte, a los 60 días de recuperación las cañas por macollo se incrementan a más de 50 y a los 75 días son más de 65 cañas. De igual manera a los 60 días después del segundo corte el número de cañas sigue aumentando a 78 y a los 90 días son más de 115 cañas por macollo. El forraje se recupera con planta madura y tierna.

Durante el crecimiento, 60 días después de la siembra el número de hojas al primer corte es de 6, a los 90 días serán más de 9 hojas y a los 120 días 10 hojas por caña. Al segundo y tercer corte el número de hojas tiende a ser similar entre los días de recuperación.

El rendimiento esperado en los tres cortes es superior a las 200 toneladas, con un 13.50% de proteína cruda y humedad del 83% de la planta total. Con riego y fertilización se superan las 300 toneladas de forraje verde en tres cortes.

Una maralfalfa cortada al 20% de floración su palatabilidad es del 60% a los 4 meses de sembrada, si los animales no están hambreados. Posteriormente se cortó al 10% de floración y la palatabilidad mejoró al 90% a los 75 días a corte, cuando los animales ya estaban adaptados y conocían el forraje.

Robles; trabajó en el laboratorio para comparar tres forrajes CT 115, Humidícola y caña de azúcar. La caña presenta la máxima producción de materia seca con una proteína cruda del 2%, obteniéndose la mayor cantidad de carbohidratos solubles al rumen. El inconveniente productivo es que su consumo es muy pobre por la baja digestión de la fibra que se tarda en pasar el tracto digestivo del animal. La fibra de la caña requiere de tratamiento químico para mejorar la digestión de la fibra y suplementar al animal con nitrógeno o fuente proteica. El Pennisetum CT 115 es un clon de bajo porte que se caracteriza por tener menos entrenudos en la caña mejorando su relación Hoja: Tallo, con una floración tardía y escasa lo que permite alargar su crecimiento antes de madurar fisiológicamente. Se consideran consumos de 14 kg de materia seca por animal por día, esto es entre 30 a 40 kilos de forraje verde. El Brachiaria humidicola tiene buen comportamiento productivo pero los animales en pastoreo requieren una fuente de nitrógeno para incrementar la flora ruminal.

La tesis realizada por de Dios; con cortes a los 30, 45, 60, 75 y 90 días reportó que la mejor relación hoja tallo es a los 30 días en la época de secas con 1.73:1 y cuando llueve la H:T es de 1.79:1. La mayor producción se espera a los 90 días de crecimiento durante la época de lluvia con 24.18 Ton/ha de materia seca. La proteína cruda reportada a los 30 días fue de 15.74% de P.C. y a los 45 días fue de 15.44% de P.C. La fibra detergente neutro durante la época de lluvias a los 75 días fue de 74.06 % de FDN y a los 90 días era de 72.24% de FDN. La mejor degradación de la materia seca fue con cortes a los 30 y 45 días con 48.14 % y 53.01 % respectivamente.

Registro fotográfico de volcamiento de pasto maralfalfa. Las semillas apicales tienen dificultad de emerger por exceso de tallos residuales. Las cepas presentan una aglomeración de tallos. Se puede chapolear y quemar después del corte de cañas para reducir este efecto.

Se recomienda sembrar tallos de tres a cuatro nudos máximos de altura, ya que al sembrarse tallos completos, suelen perderse la mayoría de los nudos. Cosechar el pasto al ras del piso para evitar lignificación o volcamiento de nudos, que pueden afectar posteriormente la productividad de la pastura Escudero y Hernández. 

En el trópico veracruzano de temporal, López e investigadores et. al., midieron el comportamiento agronómico de 6 cultivares para graficar las curvas de crecimiento con cortes cada 3 semanas durante seis meses (julio a enero), en promedio elefante 8.0 y maralfalfa 6.0 Ton MS/ha/corte superando a CT-115, Taiwán, Kinggrass y Roxo. Después del tercer corte las parcelas fertilizadas NPK (140-43-20) aplicada en dos fracciones superaron a los lotes no fertilizados. En el 7mo corte la altura del lote fertilizado era de 2.9 metros contra 2.13 mt sin abono. La densidad de los tallos va disminuyendo en cada corte. Con fertilizante inicia de 60 Pl/m2, pasa a 33, hasta 15 plantas por metros cuadrado en el 8vo corte y sin fertilizante tiene la misma tendencia pasando de 42, 28 y hasta 13 Pl/m2 en el último corte. Continuando con el análisis experimental López; señalan que Taiwán y Roxo podrían tener mejor palatabilidad por presentar una mejor proporción de Hoja:Tallo 1.1 hasta 1.5.

V. COSTOS DE PRODUCCIÓN POR HECTÁREA EN SONORA DE MARALFALFA PRIMAVERA–VERANO. LA FECHA DE SIEMBRA DEL CULTIVO INICIA EN FEBRERO.

x) RESUMEN DE CONCEPTOS POR ESTABLECIMIENTO DEL CULTIVO DE MARALFALFA


Anotaciones: Se consideran 5 jornales por hectárea para colocar el material vegetativo (semilla) a $100.00 por jornal. Insecticida para cogollero, trozador, pulgones, gallina ciega. Lorsban 480-E 2 lts/Ha en 350 litros de agua, Parathión Metilico 720. (Cuadro)

Herbicida Atrazina, preemergente 1 Kg/ha, maleza de hoja ancha 2-4D 650 gr/ha, en pre riego. Gesaprim 4 Lts/ha.


Enfermedades pueden ser ergot o fungosas, antracnosis, tizón, pudrición.


Se consideran camiones fleteros de 8 toneladas por viaje.

Las siembras de marzo son más limpias de maleza y en el 2do corte dan un rendimiento alto, en presencia de lluvias de verano. La siembra de junio es precoz y desarrolla altos rendimientos. La siembra de julio prolonga la madurez. La siembra en otoño causa un desarrollo lento, que se potencializa en la primavera. La siembra en invierno frío retrasa el rebrote y requiere semilla con tallos de 50 cm de largo para lograr mayor reserva de carbohidratos durante el establecimiento.

La lámina de riego de siembra de 15 cm y posteriormente riegos ligeros de 7 cm cada 15 días.

Las unidades de nitrógeno aplicadas son 895.78 por hectárea de Amonio y Superfosfato por ciclo vegetativo anual.

El costo de producción por hectárea $86,819.00, al primer corte se estima un rendimiento de 80 toneladas por hectárea forraje verde picado para ensilar. El costo unitario de producción por tonelada en verde $1,085.24.


Para el ciclo anual de 12 meses iniciando la preparación del suelo en febrero y el tercer corte en enero del siguiente año. Costo total de producción por hectárea para 3 cortes de verde picado para ensilar $107,212.00 esperándose un rendimiento total de forraje verde de 170 toneladas al año en tres cortes distribuidos de la siguiente manera 1er. 80, 2do. 60 y 3er. corte de 30 Ton de forraje verde por hectárea. Como es primer año de establecimiento el tercer corte se deja de reserva para que el cultivo pase protegido el invierno y se reduzca el riesgo de helada a la raíz. Para fines de cálculo el costo unitario de producción por tonelada en verde $630.66.

No se considera renta de la tierra ni los intereses financieros del avío.

 

VI. CONCLUSIÓN.

Se observa una dispersión de la información técnica proveniente de diversos ambientes geográficos y capacidades agroecológicas de cada zona forrajera. Inclusive los resultados observados difieren dentro del estado de Sonora. Lo cierto es que se requiere de investigación local para conocer las alternativas de producción más rentables y establecer prácticas de manejo adecuadas a los recursos naturales del noroeste de México así como de la maquinaria disponible para el ganadero o para el productor de forraje.


Hacen falta pruebas para henificado y empaque, sin descartar competencia por otras alternativas forrajeras existentes en la región así como la posibilidad de establecer cultivos forrajeros en asociación con leguminosas y otras gramíneas para lograr la pradera de verde continuo todo el año.

Se carece de metodologías probadas para el establecimiento de praderas perennes de forraje de corte bajo condiciones de irrigación y se desconoce la forma adecuada que permita utilizar pozos y suelos con problemas de salinidad para obtener rendimientos rentables.

Es importante diseñar un programa de manejo esquemático para el aprovechamiento y descanso del cultivo de Pennisetum o maralfalfa para establos lecheros, engordas, preengordas y pastoreo, así como para otras especies de herbívoros domésticos. ΩC

 

ΩC

Modificado por última vez enSábado, 01 Noviembre 2014 13:50
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