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La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (Sexta parte) Destacado

La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (Sexta parte)

Producción:

La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (6a parte) La fertilización superior a las 150 unidades de N/ha/corte causa toxicidad en la planta y pueden bajar los rendimientos, aunque el N beneficia la flora del rumen. El Forraje Verde= 22.4 + 0.132 N -0.000092 N2.

Correa; obtuvo resultados que orientan al mejor aprovechamiento del forraje maralfalfa.

*Cuando la relación de minerales K/(Ca + Mg) es superior a 2.2 (sobre una base iónica equivalente), incrementa la posibilidad de que se presente una hipocalcemia. Similar a la tetania de los pastos. Esto implica que el suministro de maralfafla a edades tempranas (56 días) tiene el riesgo de que se presente diarrea (chorro) en los animales que lo consumen, siendo las vacas cercanas al parto (periparturientas) más susceptibles a una hipocalcemia. Este desbalance mineral de la sangre sucede con otros pastos tropicales que son pastoreados tempranamente o después de las primeras lluvias. También cuando se fertiliza con potasio. Se debe suplementar block mineral con calcio y fósforo previo al uso de forraje tierno.

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En su reporte Correa; reporta el trabajo de Emanuele, Staples y Wilcox; explicando el proceso de absorción de los minerales del forraje. Se inicia con una rápida liberación del potasio (K) y del fósforo (P), no así el calcio (Ca) que se encuentra asociado a la pared celular de la fibra y se va liberando lentamente en el rumen mediante la degradación del forraje. Si el forraje tiene un alto contenido de potasio, su rápida liberación en el rumen, aunada al suplemento mineral de K en la ración, causan un exceso que afecta la absorción del magnesio al torrente sanguíneo a través de las paredes del rumen.


o) VALOR NUTRITIVO Y COSECHADO PARA EL CONSUMO ANIMAL.

Alpizar J. ww.ecag.ac.cr/revista/ecag45, reportado por Andrade 2008 (38) resalta que la calidad de forrajes influye en el consumo voluntario y por ende en la producción. La cantidad de materia seca consumida está relacionada con los nutrientes para mantenimiento y producción. De esta manera maralfalfa tiene un % de FDA de primera y su % de FDN de segunda. La especie Panicum máximum es de segunda y tercera respectivamente. La maralfalfa como pastura de corte es mejor nutritivamente que el rye grass a los 40 días del rebrote, por lo que debe utilizarse para animales con mayores requerimientos nutricionales, ya que el forraje es tierno. A esta edad fisiológica puede ser comparada con la alfalfa. La FAO reporta del NRC; los siguientes valores de nutrientes digestibles totales NDT: Maralfalfa 64.52, alfalfa 70.48, elefante 52.24 y gramalote 55.26, datos tomados de Sosa y colaboradores.

A partir de los 40 días hasta los 120 días hay una reducción linear en el contenido de proteína cruda (P.C.) y un incremento en las estructuras celulares de lignina que son componentes menos degradables en el rumen, aumentando la materia seca pero bajando la calidad total del forraje. Es entre los 80 y 90 días después del rebrote el tiempo recomendado para el verde picado, observaciones pertinentes se deben aportar para realizar un buen ensilado y que este no sea muy acuoso. Márquez, et al; reportan la PC=17.7-0.18 X F (días al corte).

La maralfalfa alcanza su máximo contenido de humedad a los 75 días después del rebrote y empieza a decrecer después. La proteína cruda (% P.C.) a los 45 días es de 17% y a los 60 días de 11% pero lo importante es su digestibilidad que según Falconi; es de 73.18% lo que resulta en un 12% de proteína digestible. El trabajo de Sosa y colaboradores; con cabras reporta 70 a 76% de digestibilidad de la P.C. Con la edad el forraje va ganando más fibra y la digestibilidad así como el consumo van disminuyendo, porque los nutrientes se destinan a formar células fibrosas para apoyar su crecimiento Ortega, et al.. A los 45 días la fibra es de 30%, a los 60 días de 35%, 75 días 42% y a los 90 días 45% Borbor y Rodríguez.

Noguera, Díaz y Pineda; alimentaron cabras lecheras pastoreando maralfalfa (60%) y proporcionaron el resto (30%) de los alimentos diarios con silo de maíz, girasol y sorgo más el concentrado comercial (10%). Los resultados productivos en cuajada favorecieron al silo de maíz que tiene más energía y con ello mejoró la síntesis de proteína microbiana en el rumen, un efecto al existir más energía metabólica fermentable y permitir un mayor flujo de proteína de baja fermentabilidad en el rumen pasar al duodeno, resultando en una leche con más proteína.

La evaluación de tres sistemas de alimentación por Cabrera; con ovinos en crecimiento con peso inicial de 16 kilos por un período de 98 días para finalizar con un peso vivo superior a los 30 kilos en pie. El mejor beneficio económico e incremento de peso de 35.71 kg se logró con ovinos pastoreando maralfalfa y recibiendo un suplemento logrando una conversión alimenticia de 4.2 kg de alimento consumido por kg de peso ganado; sin embargo el menor costo se obtuvo con borregos finalizados con 25.58 kg pastoreando solamente maralfalfa indicando que tan solo el forraje no aporta la energía suficiente para el engorde de los borregos y se requiere de un complemento balanceado de 12% de proteína cruda para mejorar el finalizado del animal.

Es común observar este ritmo de desarrollo en borregos en finalizado que sin suplemento en la pradera de riego no logran tasas de crecimiento aceptables. INIFAP-Patrocipes han reportado varios trabajos de investigación con estas conclusiones.

Juárez y colaboradores; hacen hincapié que de acuerdo a Van Soest el sistema de análisis proximal existente no determina bien los valores nutricionales con especies tropicales porque el nitrógeno (proteína) soluble disminuye mientras aumenta la lignificación de la pared celular, condición opuesta del manejo agronómico para producir un forraje de calidad con el nutricionista que busca mayor capacidad fermentable del rumen, pero el asesor zootecnista o productor busca un punto medio entre los extremos para un óptimo aprovechamiento, con un mínimo de 7% ( requerimiento en borregos) Ortega, et. al.; no menos de 8% de proteína cruda y entre 40 a 60 días del rebrote, pudiendo ser más tarde si la proteína es mayor y la digestibilidad no disminuye, lo cual se puede observar cuando los animales demandan un mayor consumo de forraje determinado en materia seca por día. Los bovinos adultos consumen pastura en materia seca de 12 a 18 kilos por día dependiendo de la corpulencia de la raza y estado fisiológico (lactación, gestación).

Por ser un cultivar de porte y corte, la maralfalfa produce una mayor cantidad de nutrientes y energía por hectárea que muchos otros cultivos. Es en la producción anual de masa por hectárea donde destacan sus cualidades nutritivas, más que en la concentración nutritiva del forraje per se. Conocer el verdadero valor nutricional del forraje, no solo sus valores químicos reportados del laboratorio, sino en la forma que es consumido, digerido, absorbido, metabolizado por la especie animal lo que será un reflejo de la eficiencia que alcance la producción Sosa y colaboradores. Una evaluación comparativa entre Panicum máximum cv Tanzania, cv Mombasa, Andropogon gallanus cv Llanero Juárez y colaboradores, así como las forrajeras africanas reportadas sin fertilizar en los análisis de Ortega, et. al., con valores de proteína cruda y digestibilidad de la materia seca para tres cultivares de Pennisetum de 9.9% PC-69.7% DM, dos especies de Panicum 8.7%- 59.7%, cuatro especies de Brachiaria 7.6%-65.1% respectivamente. En donde la proteína celular disminuía 0.42% y bajaba la digestibilidad 1.5% cada semana. La fibra y lignina de las paredes celulares compuestas de celulosa, hemicelulosa, lignina y silicio aumentaron 1.21 y 0.19 por ciento respectivamente cada semana. Al pasar las 9 semanas del rebrote la calidad del forraje disminuye aceleradamente y en consecuencia bajan los aumentos de peso diario.

Correa investigador de Colombia; señala que la fertilidad del suelo influye en la digestibilidad de la maralfalfa. El forraje cortado a los 56 días tiene 21.8% de proteína cruda, pero hay que considerar que más de 6% es proteína insoluble de la fracción ácida y detergente neutro, mientras que a los 105 días al corte el % de P.C. es de 11.9 y tan solo 1.5% fue proteína insoluble. Los nutrientes digestibles totales pasaron de 54.4 a 45.8 en los mismos días al corte. La concentración de los minerales calcio, fósforo, magnesio y potasio en el forraje cortado varió para las dos fechas de corte, pero notoriamente más para potasio. Una fertilización fuerte de fósforo reduce la absorción de calcio y magnesio, lo mismo sucede con dosis altas de potasio en el suelo, lo que pone en riesgo ofrecer forraje tierno al ganado en vacas próximas al parto por una posible hipocalcemia. Hay que considerar que el calcio está ligado a la pared celular por lo que depende de la degradación ruminal de la fibra detergente neutro (FDN) y su liberación digestiva (54%) es todavía más lenta que el potasio que se encuentra en el citosol de las células. Así que cuando la concentración del K en el rumen es alta se produce la despolarización de la membrana apical del epitelio ruminal por lo que se reduce el potencial eléctrico transepitelial el cual es el responsable de la absorción del Mg al torrente sanguíneo. La liberación de P, Mg y K es > del 90% en el rumen.

La tesis de Silva; indica que los cultivares cubanos de CT 115 y CT 169 obtuvieron los siguientes rendimientos de toneladas de materia seca por hectárea 1.24, 17.7 y 22.7 para CT 115 y para CT 169 de 0.92, 8.1 y 11.4 Ton M.S./ha a los 30, 60 y 90 días al corte respectivamente. En el mismo orden corresponden a rendimientos de toneladas de forraje verde de 8.73, 78.6 y 84.90 para CT 115 y de 7.11, 31.10 y 49.10 Ton FV/ha para CT 169. El contenido de materia seca fue de 14.2% y 17.58% en CT 115, para CT 169 fueron de 13% y 18.65% con cortes a los 30 y 60 días respectivamente.

La digestibilidad de la planta fue de 58.63% y 56.50% para los cultivares en ese mismo orden. La digestibilidad de las hojas fue mayor en 1% que la planta completa. Ambos cultivares cv son buenas forrajeras que permiten rebrotes cada 45 días bajo pastoreo, eliminando la maleza del terreno. La materia seca en otras pruebas se reportan de 15.73, 15.93 y 19.41% con cortes a los 45, 60 y 75 días respectivamente. El forraje henificado secado al sol se reporta en 85% de materia seca. La proteína cruda favorece al CT 169 con 11.53% de P.C. para hojas y 6.44% para tallos. Para CT 115 fueron de 10.57 y 5.57% de P.C. para hojas y tallos. Al pasar de los 60 días disminuyen sus contenidos de proteína.

Continuando con estas pruebas del contenido de nutrientes, Silva y colaboradores; obtuvieron los siguientes resultados del laboratorio. Sánchez y colaboradores; comparó la digestibilidad de 10 gramíneas forrajeras midiendo la producción de gas in vitro. Los cultivares de Brachiaria (Insurgente, Chetumal, Chantolpo, Mulato) Panicum (Monbasa, Guinea, Tanzania) y los Pennisetum (Cubano, Morado y Taiwán) presentan digestibilidades y producción de gas muy similares con cortes a las 3, 6, 9, y 12 semanas. La diferencia entre especies se dará por el rendimiento por hectárea. Para conocer la formación y acumulación de nutrientes Calzada y colaboradores; midieron cada 15 días desde el establecimiento del Taiwán Pennisetum purpureum para determinar la fecha óptima de desarrollo fisiológico con la máxima producción de biomasa y crecimiento. La fecha de cosecha o corte de uniformidad, se cuantificó a los 4.5 meses con una producción de 37.5 Ton de materia seca de forraje por hectárea equivalentes a una producción de 278 kilos diarios por hectárea, con una altura de 2.5 metros.

Haciendo una comparación nutritiva y digestible de maíz forrajero Zea mais contra la pastura del zacate Elefante Pennisetum purpureum los investigadores Prada et. al., publicaron que la eficiencia en los costos de producción son determinantes para seleccionar entre un cultivo y otro. El maíz es más nutritivo por el contenido energético del grano en las mazorcas favoreciendo variedades productoras de grano. El resto de la planta está limitado por la digestibilidad de las paredes celulares que componen la fibra del tallo. El maíz al ir madurando fisiológicamente va incrementando su fibra y reduciendo la digestibilidad en el rumen, por lo que se favorecen variedades tardías permitiendo una mayor flexibilidad en la fecha de cosecha.

Si el maíz es eloteado, es decir se cosecha la mazorca para verdura con la planta en pie y enseguida se cosecha el forraje, su valor nutritivo será mejor que un forraje tierno de elefante. Conforme el maíz madura a más del 30% de materia seca, el zacate elefante de menos de 60 días será una mejor opción. A mayor madurez de ambos cultivos la digestibilidad será similar y el rendimiento por hectárea y los costos de producción determinarán la eficiencia.

Aún con toda la información que se ha publicado, Montero et. al., realizaron un estudio en el Campo Experimental de La Posta, Veracruz con clima cálido subhúmedo Aw1, precipitación de 1337 mm y temperatura media de 25.4°C, máxima de 31.3 y mínima de 19.5° centígrados. Se realizaron corte cada 21 días durante seis meses dentro de la temporada de lluvias. Las observaciones son similares a otras pruebas siendo que a mayor edad se incrementa la materia seca y el contenido de lignina. Sin embargo todos los cultivares acumulan rápidamente la Fibra Detergente Neutro (FDN), celulosa y hemicelulosa se estabilizan después de los 84 días. La proteína inicial a los 21 días es de 16% P.C., a los 42 días decae a 8% de P.C., así sucesivamente poco a poco hasta los 126 días se registra 4% de P.C., llegando a su mínimo a los 168 días. La lignina lleva una tendencia opuesta a la proteína ya que es muy baja 1.7% a lo21 días, se duplica a los 42 días 3.4%, a los 126 días el cultivo tiene 7.12% de lignina y pasa a 8.3% a los 168 días de edad.

Una investigación realizada por Castillo, Jarillo, Valles, Ocaña, Cortez y Aguilar; comprobaron que para determinar la degradación ruminal del Pennisetum purpureum X Pennisetum typhoides CT- 115 en bovinos es mejor utilizar dos animales fistulados por cada muestra de forraje, colocando tres bolsas por repetición y las bolsas de nylon para la prueba no se deben reutilizar.


IV. SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DEL CUTLIVO

p) INTRODUCCIONES A SONORA.

El Centro Regional Universitario del Noroeste (CRUNO) de la Universidad Autónoma Chapingo introdujo en 1997 unas cepas de Pennisetum King Grass y otros cultivares no identificados que fueron sembradas en el campo experimental block 910 del Instituto Tecnológico de Sonora. Se realizaron días demostrativos en campo para la presentación de los forrajes sembrados. En el municipio de Hermosillo, Sonora, el rancho Econatura realizó un día demostrativo 2012 para explicar la siembra de maralfalfa. Otros establecimientos en la Costa han sido en el campo Las Palmitas y al norte el Ejido La Victoria. En el municipio de Navojoa el Ejido Miguel de la Madrid Hurtado (Progestiones) ha sido enlace para la distribución y venta de semilla de Maralfalfa en el sur de Sonora, su cimiente fue llevada a la sierra baja de Arivechi para luego ser sembrada en el 2013 en el Valle del Yaqui por la Fundación de Desarrollo Rural con un productor cooperante del Ejido El Águila de Quetchehueca. Otras siembras en el municipio de Cajeme han sido en Pueblo Yaqui y Cócorit. En Basconcobe, municipio de Etchojoa se localiza una parcela. También los ganaderos reportan diferentes superficies sembradas en los municipios de Quiriego, Santana y Huatabampo.  

Continuará…ΩC

Modificado por última vez enDomingo, 28 Septiembre 2014 12:41
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