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La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (Cuarta parte) Destacado

La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (Cuarta parte)

Producción:

Hernández y colaboradores en San Luis Potosí 2011; introdujeron variedades de Mijo Perla Pennisetum americanum por su eficiencia al uso de agua para compararlas contra sorgo silo miel en riego (NPK 120-60-00) a densidades de 700,000 plantas por hectárea y en temporal (60-40-00) con la mitad de plantas. En riego el rendimiento en materia seca fue de 20 Ton/ha y en temporal de 10 Ton/ha. A menor altura sobre el nivel del mar se obtuvieron menores rendimientos forrajeros.

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Durante la preparación del terreno se aplica la Urea o una fuente de fosfato (10-52-00) para que el nitrógeno sea aprovechado por los microbios del suelo hidrolizándose con la enzima ureasa que da a la formación de amoniaco o abono amoniacal. La presencia de humus favorece la hidrólisis. Un exceso de nitrógeno es tóxico en contacto con la germinación de la semilla. Se recomienda no aplicar más de 30 unidades de N/ha en la siembra. El nitrógeno excretado por las heces y orina del ganado producen incrementos de N mineral del suelo. Este aumento de N en la solución del suelo se puede perder a través de la lixiviación de nitritos, desnitrificación N2, volatilización del amoniaco (NH3).

Para la siembra se recomienda superfosfato triple de liberación más lenta. El ácido fosfórico (P2O5) 44% es aprovechado por las plantas en su forma PO4H2- monovalente del suelo y bivalente PO4H=. En cultivos perenes aplicar anualmente superfosfato soluble, aunque exista una casi nula movilidad del P en el suelo. Un mínimo de fertilizantes sería N 140, P2O5 60, K2O 24, MgO 32, SO4 60, pero primero consulte a su laboratorio de suelos.

Los cultivos deficientes en fósforo presentan una coloración verde azulosa oscura con tintes púrpuras, es común verlas en maíz, las hojas se ondulan con amarillamiento y secado en las puntas. Otras gramíneas pueden presentar los mismos síntomas. En Pennisetum se dificulta por tener la característica natural de coloración morada en ciertos momentos del desarrollo. Como experiencia personal, sembrar entre surcos semillas de maíz regional para utilizarlos como indicadores y reveladores de deficiencias nutricionales e hídricas para definir el riego.

El promedio de producción de forraje verde a los 75 días al corte es de 34.52 toneladas por hectárea con 5.77 Ton de materia seca/ha, sin mostrar diferencias significativas entre los tratamientos de nitrógeno. Cierto que hay investigaciones que reportan este rendimiento tan solo a los 45 días al corte. Resalta que la aplicación de 90 kg de N/ha supera los rendimientos a las fertilizaciones de 120 kg de nitrógeno. A los 105 al corte, el promedio de forraje verde por hectárea alcanza 51.30 con 8.93 de materia seca y a los 135 días al corte, 100.68 Ton de FV con 18.31 de materia seca en toneladas por hectárea en forma correspondiente.

Se observa que la proteína no decae drásticamente después de los 90 días de edad, como sucede en otras investigaciones, especulándose sea un efecto de la fertilización con potasio.

Un ensayo experimental realizado en Chetumal, el grupo de Zavaleta et. al; de acuerdo a los resultados del laboratorio de suelos aplicaron 5 niveles de nitrógeno (70, 100, 120, 150 y 165 unidades de N), 3 de fósforo (180, 300 y 420 de P2O5) con 4 frecuencias de corte (45, 60, 75 y 90 días). La proteína 5.46% P.C. más baja se obtuvo a los 75 días con dosis de 100N-180P. La proteína más alta 9.87% P.C. se logró al cortar a los 45 días con fertilizantes NP de 119-305. El rendimiento más lato se obtuvo a los 75 días con 36.5 Ton materia verde/ha y la cosecha menor fue sin fertilizantes cortada a los 45 días.

El Dr. Benjamín Ortíz de la Rosa comenta que en forma comercial no se debe esperar más de 8% de P.C. y rendimientos menores a las 70 Ton/ha. Hay que tener cuidado con las publicaciones y reportes de laboratorio bromatológico.

l) FERTILIZACIÓN ORGÁNICA.

La tesis de Abarca; utilizando 6, 7 y 8 toneladas de lombricomposta aplicados al suelo resultaron parámetros superiores utilizando 7 Ton/ha de fertilizante orgánico. El cultivo de maralfalfa alcanzó a los 56 días una madurez fisiológica de prefloración, una altura de 105 cm, 64% de cobertura basal, 100% de cobertura aérea, 140 tallos por planta, 14 hojas por tallo y un rendimiento de 20.60 Ton/ha de materia seca en el primer corte y rendimientos parecidos en el segundo corte.

Una prueba similar realizada por Beltrán; en un clima muy favorable para el forraje con 2500 mm de precipitación, temperatura de 22°C a los 1200 msnm, los resultados de su tesis favorecen a la aplicación de 6 Ton/ha de humus de lombriz después del corte o a los 7 días después del corte; sobre bocashi (materia orgánica aeróbica) y vermicomposta (humus+materia orgánica). La maralfafa cortada a los 60 días tuvo un rendimiento de 123 Ton por corte dando por resultado de 814 Ton/ha/año equivalentes a 118 Ton de materia seca por año. La cobertura basal de 64%, cobertura aérea de 100%, altura de la planta de 3.10 metros, número de tallos por planta 121 y una proteína cruda de 10.5%. Los demás fertilizantes orgánicos también dieron muy buena respuesta.

Vásquez; en su tesis de titulación favorece el uso de bocashi y compost sobre biol y té de estiércol. Del INTA señalan Espíndola y Franco; que los copros de cabra como abono deben aplicarse como fertilizante con 5 meses de anticipación a la siembra del forraje. Su concentración es de 10 Ton de estiércol para abonar 30 unidades de nitrógeno por hectárea. La gallinaza con 3% de nitrógeno sirve como arrancador del cultivo ya que 4 Ton aportan 120 U de N/ha. La urea es soluble en agua al 52% gr/gr. Si se requiere fertilizar una dosis de 84 U de N X 2.17 = se aplican 182.6 kg de urea/ha. Si los surcos están diseñados a 0.80 metros X 1.25 metros lineales = 1 m2.

Alzamora; en su prueba experimental de tesis aplicó 4, 6 y 8 toneladas de humus por hectárea, debido a que favorece el enraizamiento, sostiene un sistema radicular joven y vigoroso durante todo el ciclo anual del cultivo. El humus mejora el comportamiento radicular frente a las condiciones salinas y ayuda a la eliminación de toxinas, reportando los siguientes resultados:

Reportan autores de pruebas experimentales mayores o menores alturas a los 45 y 75 días al corte entre 80 a 200 cm. A los 90 días al corte 145 centímetros de altura. La materia seca MS con aplicación de micorrizas alcanza 55 a 66 Ton/ha.

Otros trabajos de Correa H.J., al tercer corte con suelos ácidos alcanzan alturas de 250 cm y rendimientos de 285 toneladas de forraje verde por hectárea y potenciales que pueden alcanzar 400 toneladas por hectárea.

El coeficiente de digestibilidad de la proteína cruda para la maralfafa es de 73.18% a los 70 días al corte. Hay reportes de investigación con 17.20 % de proteína cruda a los 45 días al corte utilizando potasio como fertilizante. Si se aplica fósforo baja la proteína. La humedad de la planta oscila entre 60 a 90%.

Sosa, Zavaleta, Torres y Pérez; en Chetumal Quintana Roo establecieron el clon OM-22 a 10 msnm, la parcela experimental cuenta con un suelo luvisol crómico con alto contenido de materia orgánica y precipitación de 1300 mm anuales, con temperaturas de 27.6°C. Utilizaron un biofertilizante (Azospirillum + Micorriza), cero fertilizante y aplicaron al tercer grupo 150 Kg de N/ha, con frecuencia de cortes a los 60, 90 y 120 días. Con bajas altitudes sobre el nivel del mar las plantas alcanzaron solamente 116 centímetros, 132 cm y 148 cm conforme avanzaban los días al corte. Las hojas quedaron muy cortas 59, 62 y 67 centímetros. Los macollos formaron tan solo 7 hijuelos. El uso de biofertilizante con corte a los 120 días el rendimiento fue de 55 Ton de MS/ha y la parcela sin fertilizantes logró 40 Ton de MS/ha.

Correa; en su primera parte reporta los siguientes rendimientos.

La tesis de Brenes; indica que 433 kilos de urea por hectárea aplicados al suelo permitieron un rendimiento de 85.6 Ton/ha de los cuales 30 toneladas eran de hojas y 56 Ton de tallos para una relación H:T de 0.53. Otros fertilizantes (10-30-10) químicos, u orgánicos lombricomposta, cochinaza no lograron acercarse a estos rendimientos.

El trabajo de investigación de Correa; fertilizó la parcela experimental con 250 kg/ha de excremento de bovino al 70% de humedad, 100 kg/ha de fertilizante químico 15-15-15 de NPK, 50 kg/ha de urea granulada y continuó después de cada dos cortes fertilizando con 100 kg/ha de gallinaza.

En la tesis de Guamanquispe; encontró mejores resultados utilizando 10 Ton/ha de estiércol de bovino, no así que utilizando 20 Ton/ha de una fuente de ovinos. Incluso el estiércol de ovinos redujo la germinación de los tallos y cepas sembrados, tal vez tenga una propiedad higroscópica y se requiera más agua para la germinación de las plantas.

Las pruebas experimentales con fertilizantes orgánicos confirman que estos aportan bajas concentraciones de nutrientes, sin embargo la microbiota presente en su descomposición ayuda a la inoculación de gramíneas con bacterias benéficas como Azosporillum. La Stenotrophomona y Pseudomona son bacterias promotoras del crecimiento vegetal asociadas a la fijación biológica de nitrógeno.

Otros experimentos han demostrado la simbiosis de Rhodococcus con gramíneas como Bouteloua gracilis, Chloris gayana y Panicum máximum. Es posible que se pueda aplicar a Pennisetum purpureum, faltan las pruebas. Carrillo, Esqueda, Báez et. al; utilizaron la bacteria Rhodococcus fascians nativa de un suelo del estado de Chihuahua asperjado a la semilla o grano de avena, ballico y trigo en concentración líquida de 1 X 104 UFC/ml y posteriormente después del corte cosechado sobre la corona de las plantas. El uso combinado de inoculante junto con fertilizantes químicos 30 kg de N/ha incrementó la pastura. Los microorganismos causan un efecto fitoregulador del crecimiento (auxinas, giberelinas, citosinas) para hacer más eficiente la absorción de nutrientes por las raíces, aumentando la producción de forraje, proteína cruda, e incrementando el número de rebrotes y raíces después del corte.

Para poder certificarse como productor de forraje orgánico se deben cumplir con los estándares dentro de la norma publicadas en el Diario Oficial de la Federación. Long, Orloff y colaboradores; señalan que en California EUA para producir pacas de alfalfa orgánica se deben utilizar solamente los productos enlistados y aprobados por la certificadora, tener cuidado de contaminantes ambientales externos (aire, subsuelo) a la unidad de producción, guardar y usar la maquinaria limpia, los campos deben ser manejados con estándares orgánicos durante tres años anteriores a la certificación orgánica, cumplir con las actualizaciones, muestreos y auditorias anuales para garantizar el manejo del cultivo y postcosecha.

m) PAQUETE TECNOLÓGICO PARA ELECO TIPO MARALFALFA. CENEB-CIRNO-INIFAP. Morales Arturo.

Sugerencia para la reparación del suelo.- Realizar un barbecho profundo o un cinceleo o ruteo, ya que es un cultivo perenne, además 1 o 2 rastreos para dejar una buena cama de siembra, sin terrones grandes.

n) Representación esquemática del seguimiento fenológico del cultivo para obtener semilla, siembra, desarrollo, corte y rebrote.

Continuará…ΩC

Modificado por última vez enMartes, 29 Julio 2014 09:40
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