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Efecto de altura y frecuencia de corte sobre la producción forrajera de Gliricidia en Yucatán

Efecto de altura y frecuencia de corte sobre la producción forrajera de Gliricidia en Yucatán

La reducción de los efectos negativos de las uctuaciones en cantidad y caEfectolidad nutritiva de los forrajes tropicales en la producción animal es un reto para los sistemas de producción. El uso de arbóreas con buena producción y alta calidad nutritiva podrían mejorar el comportamiento animal. Se evaluó la producción y calidad forrajera de Gliricidia sepium en un banco forrajero de dos años de edad. Se utilizó un diseño completamente al azar y arreglo factorial de dos alturas de corte (0.45 y 0.90 m.) y tres frecuencias de corte (45, 60 y 75 días), y cuatro repeticiones por tratamiento (parcelas experimentales).

No se observaron diferencias signi cativas (P>0.05) en la producción y componentes forrajeros a ninguna altura de corte evaluada. La producción y componentes forrajeros no fueron afectados (P>0.05) por la frecuencia de corte de 45 y 75 días, con rendimientos de 2.46 y 2.26 t MSha-1, respectivamente; la producción de forraje se incrementó (P>0.05) a 3.5 t MS ha-1 con la frecuencia de corte de 60 días. La interacción frecuencia y altura decorte(60díasx0.45m.y60 días x 0.90 m.) incrementó (P<0.05) la producción (3.73 y 3.27 t MS ha-1, respectivamente) de G. sepium, aunque los componentes forrajeros no fueron afectados (P>0.05). De acuerdo a las condiciones del presente estudio se concluye que se puede incrementar la producción forrajera de G. sepium a través del manejo de la frecuencia de corte (60 días) y a 0.45 ó 0.90 m de altura de corte. 

El inventario ganadero mundial ha aumentado a consecuencia del crecimiento constante de la población y del incremento en la demanda de alimentos de origen animal (Herrero et al). Ante esta situación es necesario incrementar la producción animal sin degradar el ambiente (Preston and Leng). Por otro lado, la productividad animal (rumiantes) en las áreas tropicales y subtropicales de países en desarrollo es limitada por la baja calidad nutritiva de las fuentes forrajeras (pastos y residuos de cosechas) que se caracterizan por alta ligni cación, baja digestibilidad y bajo contenido de nitrógeno (N) o en muchos casos falta de alimentos (Goel and Makkar). En este sentido, en las regiones tropicales, los follajes y frutos de árboles y arbustos han sido incorporados en las raciones de los rumiantes logrando mejoras en los parámetros productivos (Ku et al). Existe diversidad de arbóreas con potencial en la alimentación de rumiantes como son: Gliricidia sepium, Leucaena leucocephala, Tithonia diversifolia, Moringa oleifera, Piscidia piscipula, Enterolobium cyclocarpum, Brosimu malicastrum, entre otros. G. sepium es una de las arbóreas tropicales más promisorias para mejorar a calidad nutritiva de los forrajes para la alimentación de rumiantes en el trópico (Ku et al.), esta arbórea cumple con los requisitos mínimos para ser considerada como forraje de buena calidad y supera el mínimo de 50 mg NH3/L de líquido ruminal que permite el crecimiento adecuado de la micro ora ruminal y favorece la e ciencia de utilización del forraje de baja calidad (McDonald). G. sepium se utiliza como una fuente de alimento en el periodo seco y el follaje puede sustituir la suplementación a base de concentrado (Alayón et al.), permitiendo incrementar hasta un 14% la producción animal. Sin embargo, bajo las condiciones del trópico de Yucatán se desconoce el manejo agronómico para mejorar la producción. Ante lo anterior, el objetivo del trabajo fue determinar la producción forrajera y la proporción de forraje comestible en Gliricidia sepium con diferentes alturas y frecuencias de corte. 

Materiales y Métodos 

El experimento se realizó en el Sitio Experimental de Tizimín (INIFAP), Yucatán, México, dependiente del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (21o 09 ́ 29’’ n y 88o 10’21’’ w) a 14 msnm, presenta clima Aw1, según la clasi cación de Köppen y precipitación promedio anual de 1200 mm con temperatura media anual de 27oC, y humedad relativa de 68.5 a 86.3% (García). El suelo predominante de esta zona es Litosol con una fertilidad media con 1.5-1.9% de carbono orgánico y un pH de 6.7 a 7.3, poco profundo con áreas rocosas y relativamente poco fértil (Bautista et al). Se utilizó un banco forrajero de Gliricidia sepium (GS) de tres años de establecido. Previo al inicio del experimento se realizó un corte de uniformización en el mes de mayo de 2012. Durante el periodo experimental se realizó limpieza de las parcelas experimentales mediante chapeas manuales, y para mantener el suelo en condiciones adecuadas de humedad, se aplicó en la temporada seca riegos de apoyo por aspersión dos veces a la semana. La duración del trabajo fue de 290 días. Se utilizó un diseño completamente al azar con arreglo factorial de: dos alturas de corte (0.45 y 0.90 m) y tres frecuencias de corte (45, 60 y 75 días); y cuatro repeticiones por tratamiento. La unidad experimental fue cada parcelade20m2(4x5m.).Encada parcela se establecieron seis hileras de GS, con una separación de 1 m entre hileras y 0.5 m entre plantas (20.000 plantas ha-1). Se consideró como parcela útil de muestreo las cuatro hileras centrales de cada unidad experimental. La producción de biomasa (t MS ha-1 corte-1) se determinó a través de podas en las que se removió el 90% de follaje en cada parcela útil; posteriormente se pesó en verde el total de la biomasa cosechada. Luego se obtuvieron dos muestras de 300 g de follaje, una para determinación de materia seca (MS) y la otra se separó en componentes (hoja y tallo). Ambas muestras fueron secadas a 60oC por 48 horas en una estufa de circulación de aire forzado. Las muestras secas se procesaron a través de un molino tipo Willey con criba de 1mm, para posterior análisis químico. Se determinó el contenido de PC a través del método de Kjeldhal. La altura de la planta fue medida con regla graduada desde el nivel del suelo hasta el ápice de crecimiento. La relación hoja-tallo (H/T) se determinó dividiendo el peso seco de las hojas entre el peso seco de los tallos. La producción de forraje, proteína cruda, relación hoja/ tallo y altura de la planta se sometieron a un análisis de varianza para medidas repetidas. 

Resultados y Discusión 

La producción forrajera de GS no fue afectada por la altura de corte (P>0.05). Sin embargo, la biomasa se incrementó signi cativamente (P<0.05) con intervalos de corte de 60 días; a intervalos de corte de 45 y 75 días no fue afectada la producción de biomasa (P>0.05). Los componentes forrajeros (hojas y tallos) y proporción hoja/tallo no fue afectada (P>0.05) por ningún intervalo de corte (Tabla 1); similarmente, la altura de corte no afectó (P>0.05) la producción de biomasa, componentes forrajeros y relación/hoja tallo de Gliricidia sepium en Yucatán (Tabla 2). Se incrementó signi cativamente (P<0.05) la producción de biomasa de Gliricidia sepium cuando se cortó a 60 días de edad a una altura de corte de 0.45 m; seguido de los cortes a 45 d y 0.90 m; 60 d y 0.90 m de edad y altura de corte, respectivamente. Los componentes forrajeros (hoja y tallo) y la relación hoja/tallo no fueron afectados por la interacción de la frecuencia y altura de corte (P>0.05). 

Cultivos de G. sepium en Colombia con densidades de 10 000 árboles ha-1 y cortes sucesivos cada tres meses, producen 3.4 t MS ha-1 año-1, sin decrecer la producción durante siete años consecutivos de corte (Sarria et al.), esto es superior a lo encontrado en este trabajo posiblemente debido a la mayor densidad de plantas utilizadas ya que, existen reportes que a una mayor densidad existe competencia entre plantas por nutrientes, agua y sol; en este sentido, Ainilis y Tsiouvaras; reportan que el mejor espaciamiento para asegurar la producción elevada de forraje en arbustos se encuentra en 1.5 x 1.5 m en arbustos. En el presente estudio la distancia entre plantas fue de 1.5 x 0.5m con mayor densidad al óptimo mencionado. Por otro lado, Adejumo y Ademosum; reportan el máximo de producción a mayor edad de corte (8 semanas) de Leucaena leucocephala; coincidiendo con lo reportado para el arbusto Acacia mangium Willd donde se incrementó la producción (8,7 tMS ha-1) a los 80d de corte (Angulo et al). El menor rendimiento de gliricidia comparada con otros arbustos a 75 días de corte posiblemente se deba a una rápida senescencia de las hojas que en otras arbóreas no ocurre. La producción de hoja y tallo no fue afectada por la edad y la altura de corte. La producción de hoja uctuó entre 1.8 y 3.73 t MS ha-1, el cual es inferior a lo reportado por Gómez et al., para G. sepium en producción de biomasa comestible, hoja y tallo después de cuatro cortes, el primero a los 270 días de sembrado, en un rango de 8.52 a 11.76 t MS ha-1 con 10 000 pl ha-1 y de 6.36 a 8.52 t MS ha-1 para 4 000 pl ha-1. La producción se incrementó sucesivamente en los cortes, siendo esta de 7.2 a 15 t MS ha-1 año-1. Nair; evaluó en Nigeria un sistema de cultivo de G. sepium en callejones con rendimientos de 2.3 t MS ha-1 año-1 en trópico subhúmedo. 

Conclusiones 

En base a las condiciones del presente estudio se concluye que se puede incrementar la producción forrajera de G. sepium a través del manejo de la frecuencia de corte (60 días) y a 0.45 ó 0.90 m. de altura de corte en Yucatán, México. ΩC 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Autor/es: O. S. Ramos1, J. R. Canul2 y J. C. Ku-Vera2 1Instituto Tecnológico de Tizimín, Yucatán. Avenida Cupules km 2.5, Tizimín Yucatán, México
2 Universidad Autónoma de Yucatán, Carretera Mérida- X’matkuil km 

Modificado por última vez enMartes, 30 Mayo 2017 08:50
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