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Usan pasto genético para salvar ganado de Altamira

Usan pasto genético para salvar ganado de Altamira

Además, sirve para mejorar la calidad de la carne y leche, afirma especialista.


 Con pasto clonado van por el rescate del hato ganadero en Altamira.  Se trata de sembrar zacate más resistente y que requiere de poca agua, dio a conocer José Sergio López Pérez, ingeniero agrónomo zootecnista y catedrático del Instituto Tecnológico de Altamira.

Explica que esta hierba pertenece a la familia de los penizetum del CT 115, OM 22 y el CT 16, que combinados con los convencionales brindan al ganado nutrientes y no un simple alimento pues les ayudará a obtener una mejor carne y leche.   “Este tipo de pastos son generados en Cuba, el OM 22, son clones o pastos generados en aquel país a través del cultivo de tejidos, que llegaron primero a Yucatán, se han estado distribuyendo en el resto del país siendo una excelente opción para el ganado”, indicó.

 Comentó que actualmente hay 12 productores del sector social que establecieron semilleros y que están esperando la humedad idónea para poder sembrar hasta una hectárea; comentó que ellos podrán ver el cultivo a los 120 días para cosechar y el segundo a los 60 días.

 “Es poco, pero muchos de nosotros los ganaderos estamos acostumbrados a los pastos amacollados, rastreros, pero los pastos como de porte alto como el CT 115, OM 22 y el CT 169 son muy buena opción, así como caña de azúcar que son recursos muy importantes que deben estar en el rancho como alimento”, dijo.

El ingeniero agrónomo zootecnista indicó que sembrar semilla de cualquiera de éste tipo de pastos se requiere de una inversión de por lo menos 2 mil 500 pesos, esto con una humedad de entre cinco y seis pulgadas de lluvia, además de la utilización de una presa con un sistema de riego.  

“Lo recomendable es que haya entre 5 y 7 tipos de pasto (estrella, bermuda, pangola) y las braquiarias como el MG5, pastos de porte alto”.

Enfatizó que la cantidad de pasto que es recomendable sembrar, va de la cantidad de animales que pueden comer en un potrero, que por lo regular es de 5 a 6 cabezas por hectárea.

 Agregó que esto se puede empezar con pedreras pequeñas, pues con 100 plantas que se establezcan con 10 metro cuadrados en un año se puede llegar a una hectárea.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Milenio 

 

 

 

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