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Ganado de otros municipios sostiene la movilización en el municipio

Ganado de otros municipios sostiene la movilización en el municipio

El cierre de rastros de los municipios vecinos como Cortazar y Villagrán ha permitido mantener el tránsito de bovinos y porcinos al rastro local, lo que indica que si bien no hay mercado a la baja en cuanto al servicio, tampoco hay crecimiento en lo referente a la demanda del producto en el consumo local.

La movilización de ganado mantiene cifras más no crecimiento que se registra cada año, se sostiene lo que en este momento alentó la demanda fue que se otros municipios han movilizado ganado hacia el rastro local que sí mantiene un aceptable actividad en cuanto al sacrificio de bovinos y porcinos.

Al emitir la información, los verificadores reconocieron que el traslado de ganado “flaco” proveniente de las comunidades o de la producción denominada de traspatio, ha bajado considerablemente, lo que indicó que se le está afectando la falta de pastura como alimento para el ganado bobino, hay comunidades que han bajado su producción en forma notable y ésto se puede atribuir a la falta de pasturas.

El ganado que ingresa al rastro dijo en un 50 por ciento es el que se produce y se consume en la localidad, el restante es el que está llegando de otros municipios circunvecinos que han aprovechado las excelentes instalaciones que tiene el rastro de Salamanca y las tarifas económicas que van de los 81 pesos por sacrificio en el cerdo y de 174 pesos en la res.

Lo anterior muestra que gracias a la llegada de ganado de otros municipios la actividad ganadera sigue movilizándose, se sostiene pese a que hay semanas o meses que la demanda baja, y que el ganado tiene menor movilidad en las carreteras y caminos del municipio.

Aunque expresó que por la ubicación que tiene el municipio de Salamanca, se facilita para que engordadores de ganado puedan desplazarse de otros municipios aledaños y esto se viene registrando, lo cual le ha dado al mismo rastro local y tono de regional.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Fuente: El Sol de Salamanca
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