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Buenas practicas ganaderas bienestar animal

Buenas practicas ganaderas bienestar animal

Los bene cios económicos de la cadena de ganados y carnes pueden aumentar considerablemente si se mejoran las técnicas de manejo, manipulación y transporte, provocando un impacto importante sobre el bienestar de los animales. Las buenas prácticas ganaderas deben ser observadas en cada uno de los eslabones de la cadena, con el n de obtener un producto alimenticio en cantidad y calidad. 

El presente trabajo tiene como objetivo analizar los factores que causan lesiones al ganado vacuno durante el transporte hacia las plantas frigoríficas, afectando el bienestar animal y consecuentemente a la cantidad y calidad de la carne. Mediante la utilización de métodos adecuados, se podrán modificar las conductas o prácticas que causen el deterioro de las reses y la consecuente pérdida económica. 

Con el n de minimizar la variabilidad de las consecuencias durante la descarga y en la faena, el trabajo fue realizado en un único establecimiento, que aplica procedimientos de bienestar animal, Frigorí co Gorina S.A., calle 501 s/n - (1900) La Plata, Bs. As., Argentina. Se confeccionó una encuesta, con una parte destinada a la búsqueda de datos en lo referente al transporte y la otra para el registro de la presencia de lesiones en la playa de faena. Se completaron 414 viajes con un total de 15.361 animales que fueron observados en los corrales y durante la faena, registrando la ubicación y el grado de lesión. Mediante el estudio analítico-inferencial se detectaron y cuanti caron los factores de riesgo. Las estimaciones del riesgo de presentación de lesiones fueron realizadas mediante el cálculo de Odds Ratio (OR). 

La procedencia directa del campo fue un factor de riesgo para las lesiones, en relación a los animales transportados que provenían del engorde a corral (feedlot). 

El 59,8% de los envíos, con un total de 9.182 animales, incluían al menos un animal aspado en la tropa, y el 40,2%, con 6.179 animales, fueron transportados en camiones donde no se encontraban animales aspados. 

La presencia de animales caídos al momento de la llegada al frigorí co fue un factor de riesgo, aumentando las probabilidades de encontrar medias reses con contusión generalizada. El vehículo de uso no exclusivo para el transporte de animales aumenta las probabilidades de encontrar lesiones superficiales, siendo un factor de riesgo para las regiones del miembro pelviano y torácico, cuello y de las vértebras torácicas y lumbares. También fue un factor de riesgo para lesiones profundas en las vértebras torácicas y lumbares. Las encuestas realizadas señalan que algunos chóferes, que manifestaron haber tenido capacitación, fueron quienes trasladaron hacienda con mayor proporción de medias reses lesionadas. Sin embargo, no existe hasta el momento, por parte de los transportistas de la cadena de ganados y carnes, una capacitación formal efectiva o conocimiento directo sobre el problema, que permita corregir o eliminar el uso de métodos agresivos, instalaciones inadecuadas y prácticas ganaderas desfavorables para el bienestar de los bovinos de carne. Sin embargo, las encuestas realizadas señalan que algunos choferes que manifestaron haber tenido capacitación fueron quienes trasladaron hacienda con mayor proporción de medias reses lesionadas. 

La proyección de las pérdidas a la faena anual bovina, que en el año 2006 alcanzó a 13.418.824 animales, nos permite estimar, tanto sobre la base del decomiso directo como a la depreciación de las carnes (medias reses cortes) por cambios de destino de consumo, un perjuicio aproximado de $134.508.669 (U$S 42.431.757), equivalente al consumo anual de carne vacuna de aproximadamente 290.000 personas en nuestro país. 

Evaluación de las prácticas relacionadas con el transporte terrestre de hacienda que causan perjuicios económicos en la cadena de ganados y carne 

La producción de carne bovina de calidad es una actividad compleja que involucra a todos los actores de la cadena pecuaria. Así, se incorpora la idea de que el trato de los animales, en cualquier etapa de su vida, implica el manejo y la gestión de la materia prima que integra la extensa y compleja secuencia productiva de la carne. 

El transporte terrestre constituye uno de los eslabones importantes en la cadena de ganados y carnes. Es el procedimiento asociado a la movilización de animales en vehículos desde el establecimiento agropecuario a la planta de faena. Las etapas del traslado incluyen el arreo de los animales, las cargas y las descargas que se realizan hasta llegar a las plantas faenadoras. Hay factores que se generan durante la carga, el transporte y la descarga del ganado vacuno, que causan perjuicios económicos y que afectan la calidad de la carne. 

Las condiciones de transporte son generadoras de distintos grados de ansiedad y sufrimiento que, sin afectar directamente la salud física de los animales, comprometen su salud mental y su bienestar general. La falta de equipamiento apropiado y de mano de obra calificada, las temperaturas extremas, la duración del transporte, los movimientos, ruidos y vibraciones del camión, la mezcla y el hacinamiento de los animales, la carga y la descarga, la privación de agua y de alimento y la fatiga, son factores de riesgo que producen distintos niveles de estrés en los animales, alterando la cantidad y la calidad de la carne. 

La presencia de lesiones en la res evidenciaría el maltrato durante las prácticas ganaderas en el campo, durante el encierro, la carga, el transporte y la descarga de los animales. El sistema de comercialización de pago por rinde de las carcasas, traslada las pérdidas de kilogramos al propio ganadero; sin embargo, no parecería ser suficiente incentivo para modificar las prácticas de maltrato animal. La cooperación entre todos los segmentos de la industria cárnica puede reducir las contusiones en los animales. 

La falta de capacitación formal del personal involucrado en las distintas etapas de la cadena de ganados y carnes, en general, evidenciaría que el manejo de los animales se efectúa de manera “tradicional” y que se transmite de generación en generación. Las conductas o prácticas “tradicionales”, por el carácter que presentan en el proceso del conocimiento, son un obstáculo difícil de vencer. Existen distintos criterios entre los autores que tratan de investigar sobre las prácticas ganaderas y los beneficios de aplicar normas sobre el bienestar animal en el transporte de los animales. Grandin; señala “para poder corregir los problemas de bienestar animal hay que determinar su causa”. Giménez Zapiola; menciona “quien procura indagar las causas de las pérdidas por exceso de desbaste, animales que llegan muertos o caídos, recorte por lesiones, carcasas desvalorizadas debido al estrés y el pH alto, etc., suele encontrarse con una nebulosa de excusas propias y culpas ajenas”. Esto se debe a que el trabajo no ha sido debidamente controlado y no se cuenta con información adecuada para corregir el problema. Actualmente, se han perdido muchas habilidades del antiguo personal de campo de fines del siglo XIX y principios del XX. Estas se basaban en el poder de observación de los paisanos sobre el rebaño. 

El presente trabajo tiene como objetivo analizar los factores que causan lesiones al ganado vacuno durante el transporte terrestre afectando el bienestar animal y consecuentemente a la cantidad y calidad de la carne. 

MATERIALES Y METODOS 

El trabajo fue realizado en el Frigorífico Gorina S.A., calle 501 s/n - (1900) La Plata, Buenos Aires, Argentina, durante los meses de noviembre y diciembre de 2006. 

La recolección de la información fue realizada mediante una encuesta, que contenía preguntas respecto del tipo de animales transportados, detalles del transporte, características de la descarga y lesiones en la carcasa (res) encontradas en la playa de faena. 

1) Presencia de lesiones: 

Se registraron en la playa de faena, de acuerdo a la profundidad, a la extensión y a la región afectada de la res. 

1. De acuerdo a la profundidad, las lesiones fueron consideradas como: 

• Grado 1 o super ciales: cuando involucraban sólo tejido subcutáneo (Figura 1). 

• Grado 2: cuando involucraban al tejido muscular (carne) (Figura 2). 

• Grado 3: cuando involucraban la base ósea (hueso) (Figura 3). 

2. De acuerdo a la extensión, las lesiones fueron consideradas como: 

• Tipo A: son aquellas que involucran un área de hasta 100 cm2 (Figura 4). 

• Tipo B: son aquellas que involucran un área de 100 a 400 cm2 (Figura 5). 

• Tipo C: son aquellas que involucran un área de más de 400 cm2 (Figura 6). 

• Contusiones generalizadas: adquieren una identidad propia por estar asociadas con animales caídos en decúbito durante un tiempo prolongado y por pisoteo durante el transporte (Figura 7). 

• Región 3 (R3): se corresponde con las regiones anatómicas de las vértebras torácicas (del dorso) y vértebras lumbares (del lomo). Los cortes comerciales son el bife ancho, el bife angosto y el lomo. Estos dos últimos constituyen cortes de alto valor comercial. 

• Región 4 (R4): se corresponde con las regiones anatómicas de las vértebras cervicales y las primeras cinco vértebras torácicas. Los cortes son de menor valor, como el cogote, el roast beef, la aguja, la paleta, el chingolo y la marucha. 

2) Características del viaje y de los animales transportados: 

En cuanto a las características del viaje y de los animales transportados, se registró: 

1. Duración del viaje (menos de 8 horas y más de 8 horas). Se tuvo en cuenta el Reglamento (CE) No 1/2005.
2. Procedencia (Provincia). 

3. Región afectada de la res: 

Las lesiones fueron localizadas en la media res según la región anatómica afectada. La media res fue dividida en cuatro regiones (Figura 8). 

• Región 1 (R1): se corresponde con la región anatómica de la cara lateral del miembro pelviano. Incluye los cortes carniceros como el cuadril, colita de cuadril, palomita, bola de lomo y cuadrada. 

• Región 2 (R2): se corresponde con las regiones anatómicas del tórax y del abdomen. Contiene el asado, el vacío y el matambre, de valor comercial intermedio. 

3. Origen de la hacienda: directo del campo, engorde a corral (feedlot) y remate (feria). 

4. Categoría de los animales (vacas consumo, vacas conserva, toros, novillos, novillitos y vaquillonas). 

5. Mezcla de categorías en el transporte (mezcla: cuando más de una categoría se transportaban juntas en el vehículo). 

6. Presencia de animales aspados (cuando había al menos un animal aspado en el transporte). 

7. Presencia de animales caídos (cuando había al menos un animal caído en el transporte). 

8. Estado de la tropa (Muy buena, buena, regular y mala). 

3) Características de la descarga: 

Se registró: 

1. Tiempo de espera (menos de 30 minutos, 30 a 120 minutos y 120 o más minutos). 

2. Modalidad de la descarga (con o sin estímulos permitidos). 

4) Referencias del transporte y del transportista: 

Se registró: 

1. Tipo de vehículo (semiremolque o chasis y acoplado). 

2. Transporte de uso exclusivo o no para el traslado de animales. 

3. Estado del piso (Muy bueno, bueno, regular y malo). 

4. Estado de las paredes (Muy bueno, bueno, regular y malo). 

5. Colocación y funcionalidad de los rodillos (colocación correcta o no, funcional o no). 

6. Antigüedad laboral del chofer (menosde2años,de2a5años y más de 5 años). 

7. Educación formal recibida (primaria, secundaria o terciaria). 

8. Capacitación sobre bienestar animal (mani esta haber recibido capacitación o no). 

9. Interés por recibir capacitación sobre bienestar animal (mani esta interés en recibir capacitación o no). 

Análisis estadístico: 

Se realizó con un enfoque epidemiológico, con una parte descriptiva y otra analítica. Mediante el estudio analítico- inferencial fueron detectados y cuanti cados los factores de riesgo para la presentación de lesiones mediante el cálculo de Odds Ratio (OR), utilizando el procedimiento PROC LOGISTIC del Statistical Analysis Systems, Version 9.1.3 (SAS, Institute Inc., Cary, NC, USA). Las OR fueron consideradas estadísticamente signi cativas cuando P<0,05. 

RESULTADOS 

Se completaron 414 encuestas con un total de 15.361 animales, los cuales fueron observados en corrales y durante la faena, registrando el grado y la localización de las lesiones. 

1) Presencia de lesiones: 

El 58,8% de los animales presentó al menos una lesión; algunos de éstos presentaban contusión generalizada (Cuadro 1). En algunos casos, se hallaron lesiones en ambas medias reses. 

Las evidencias del maltrato sufrido durante el transporte pueden ser notables externamente (Figura 9), aunque son reveladas en forma definitiva y como prueba incuestionable en las lesiones halladas en la playa de faena (Figura 10). 

                                      

2) Características de los animales transportados: 

Cada vehículo de transporte trasladó, en promedio, 37 animales por viaje, con un mínimo de11yunmáximode76 bovinos. Este último dato fue registrado en vehículo de transporte de doble piso. El hacinamiento de los animales (Figura 11) en un vehículo de transporte resulta ser estresante, dado que no les permite adoptarel posicionamiento de contención entre ellos (posición oblicua lateral).
Dicha distribución, que ellos buscan voluntariamente en la caja de carga del camión, les permite una mejor estabilización frente a la aceleración y desaceleración, irregularidades del camino y otras circunstancias que pueden ocurrir durante el traslado. 

La mayoría de los animales procedía directo del campo (Gráfico 1), mientras que el 14% provenían de engorde a corral (feedlot). La explotación extensiva de ganado de carne en nuestros campos, permite deducir que las condiciones naturales son razonablemente propicias para el cumplimiento del bienestar animal. Aunque esto es cierto, sin embargo, hay factores negativos generados en esas mismas características. 

Los animales en grandes extensiones, con un contacto muy esporádico con las instalaciones de trabajo y con las personas, están sometidos a un gran esfuerzo de adaptación cuando se los reúne. Por este motivo, la procedencia de engorde a corral fue considerada como un factor de menor riesgo para el hallazgo de lesiones, ya que el contacto frecuente con personas y las características particulares de los animales permiten que se adapten a la práctica ganadera, incluso al transporte. 

La procedencia directa del campo presentó mayor porcentaje de animales con lesiones super ciales en las regiones R1, R3 y R4, mientras que para las lesiones profundas constituyó un factor de riesgo en la región R3. 

Los porcentajes de medias reses con lesiones, para cada región en ambas categorías, pueden observarse en el Gráfico 2. Si bien las lesiones profundas en las regiones R2 y R4 son poco frecuentes, se observó un mayor porcentaje en los animales provenientes de engorde a corral (Grá co 2). El engorde a corral es un factor de riesgo para que se produzcan lesiones super ciales en las regiones del tórax, del abdomen, del miembro torácico y del cuello. 

Otra de las circunstancias observables en los bovinos procedentes del sistema de engorde a corral, lo constituyen las costras originadas por la acumulación de materia fecal adherida a la piel (Figura 12). 

En el Cuadro 2 se muestra la frecuencia y porcentaje de animales según la categoría. Para estudiar la relación entre categorías de animales y lesiones, se tomaron en cuenta las tropas conformadas por una misma categoría.

 

En este caso, se consideraron animales “Jóvenes” a novillitos, novillos y vaquillonas, que representan el 83,8%, mientras que los “Adultos” (vacas consumo, conserva y toros) fueron el 13,6%. En todas las regiones y grados de lesiones, los porcentajes de medias reses con lesiones fueron mayores en la categoría “Adultos” (Grá co 3). 

De los 414 envíos analizados, 53 mezclaban diferentes categorías con un total de 2.224 animales, que representan el 14,5%. Los envíos restantes estaban integrados por  animales de la misma categoría, con un total de 13.137 animales, que representan el 85,5%. Los porcentajes de animales con lesiones fueron similares para todas las regiones y en los distintos grados de lesiones. La mezcla de animales de distintos lotes, tropas, categoría y tamaño corporal pueden provocar agresiones entre los animales transportados (Figura 13). 

El 59,8% de los envíos, con un total de 9.182 animales, incluían al menos un animal aspado en la tropa (Figuras 14 y 15), y el 40,2%, con 6.179 animales fueron transportados en camiones donde no se encontraban animales aspados. Cuando en la tropa se encontraban animales aspados, el porcentaje de lesiones encontradas fueron mayores, para las lesiones super ciales, en las regiones R1 y R4 y, para las lesiones profundas, en R1, R3 y R4. 

La presencia de al menos un animal caído fue hallada en 10 envíos, involucrando el transporte de 410 animales en total. En los 404 camiones restantes no se registraron animales caídos. La presencia de al menos un animal caído (Figura 16), al momento de la llegada al frigorí co, aumenta cerca de 5 veces la posibilidad de encontrar medias reses con contusión generalizada, con la consecuente pérdida económica (Figura 17). 

3) Características del viaje: 

En cuanto a la duración del viaje, fueron clasificados en dos niveles: menos de 8 horas y más de 8 horas, de acuerdo a la Normativa de la Unión Europea (Reglamento CE No 1/2005). En el Cuadro 3 se observa la cantidad de animales lesionados de acuerdo a la duración del viaje. El porcentaje de animales con lesiones fue mayor cuando la duración del viaje es de 8 horas o más, debido principalmente a las lesiones super ciales en las regiones R1, R3 y R4, aunque esta diferencia no fue de una magnitud importante. 

Para estudiar la asociación existente entre la provincia de origen y la presencia de lesiones, se agrupó la procedencia en 4 categorías: Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos-Santa Fe y otras (Córdoba, Río Negro, Chaco); en el Cuadro 4 se muestra la cantidad y el porcentaje de animales según provincia de origen. 

Las medias reses procedentes de Entre Ríos y Santa Fe presentaron mayor porcentaje de lesiones super ciales en casi todas las regiones (R1, R3 y R4) y, en todas las regiones, cuando se evaluaron las lesiones profundas. Este hecho estaría relacionado con las distancias recorridas, tipo de caminos, categoría de animales y características de las explotaciones. 

4) Características de la descarga: 

Varios factores fueron considerados en la descarga. Uno fue el tiempo de espera antes de la descarga el cual fue clasi cado en 3 niveles: menos de 30 minutos, entre 30 y 120 y más de 120 minutos (Cuadro 5). 

Los animales que tuvieron un tiempo de espera para la descarga de más de 120 minutos, presentaron mayor cantidad de lesiones superficiales en las regiones R1, R3 y R4 y más lesiones profundas en las regiones R3 y R4. Otro factor estudiado fue la modalidad de la descarga; en este caso, se registró si los animales eran ayudados y estimulados en el momento de la descarga con estímulos permitidos, tales como: silbidos, aplausos o golpes leves. Cuando las instalaciones no están diseñadas teniendo en cuenta el bienestar animal representan un gran inconveniente porque no se facilita el descenso natural de los animales con su consecuente amontonamiento y, en ocasiones, es necesario la utilización de estímulos más severos, poniendo en riesgo la seguridad de las personas y favoreciendo la presentación de lesiones en los animales. Estas características no pudieron ser evaluadas en el Frigorífico Gorina, ya que allí son especialmente tenidas en cuenta las normas de bienestar animal. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: l

Modificado por última vez enMiércoles, 30 Agosto 2017 08:17
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